En Madrid, a más de 10.000 kilómetros de su estadio Monumental, River Plate derrotó a Boca Juniors por 3-1 (5-3 global) y se proclamó este domingo campeón de esta controvertida Copa Libertadores de América 2018 marcada por la violencia ocurrida en Argentina y su traslado fuera de Sudamérica.

Dos goles en la prórroga, del colombiano Juan Fernando Quintero (90) y Gonzalo ‘Pity’ Martínez (120+1) dieron la victoria a los ‘millonarios’ que, con un tanto de Lucas Pratto (68), igualaron el gol inicial de Darío Benedetto (44) y forzaron una prórroga, donde Boca terminó jugando con nueve por la expulsión del colombiano Wilmar Barrios (92) y la lesión de Fernando Gago.

En un partido reñido, la batalla se dio en el césped y en la tribuna, con miles de hinchas de ambos clubes animando sin parar con bombos, bufandas, banderas y pancartas que teñían de blanco y rojo y azul y dorado los dos goles opuestos del estadio donde no se registraron incidentes.

Nada que ver con lo ocurrido en el Monumental, cuando un grupo de fanáticos de River atacaron con piedras y gases lacrimógenos el bus de Boca, causando heridas a dos jugadores y dando pie a la decisión de Conmebol de desplazar el encuentro a Madrid.

Después del 2-2 registrado en la ida el lejano 11 de noviembre, en el primer tiempo ningún equipo consiguió desplegar su juego, aunque Boca fue más incisivo, especialmente en jugadas de estrategia.

Su capitán Pablo Pérez, uno de los heridos en el Monumental, dispuso de dos ocasiones claras pero quien desequilibró el encuentro fue el delantero Darío Benedetto que, al filo del descanso, culminó un contraataque tras deshacerse con un toque de su marcador y superar con un preciso disparo a Franco Armani.

El segundo tiempo, en cambio, fue de claro dominio de River, especialmente tras la entrada del colombiano Quintero. Los “millonarios” cercaron el área rival y después de varios acercamientos peligrosos consiguieron empatar con una jugada combinada concluida por Pratto.

El marcador no se movió y el partido se fue a la prórroga. Con un hombre menos por la expulsión de Wilmar Barrios apenas empezar el tiempo extra, Boca rechazó las arremetidas de River hasta que Quintero enganchó un disparo con la zurda que se coló al fondo de la red.

Con Boca con nueve jugadores por la lesión de Fernando Gago y lanzado sobre el área rival, Gonzalo ‘Pity’ Martínez consiguió el tercer gol que cerró definitivamente el encuentro, en una corrida sin oposición.

De esta manera, River suma su cuarto título de Copa Libertadores, luego de los triunfos en las ediciones 1986, 1996 y 2015.