Este sábado, Flamengo se coronó como el nuevo campeón de la Copa Libertadores tras derrotar por 2-1 a River Plate en el Estadio Monumental de Lima.

El ‘Mengao’ sorprendió al final del encuentro con dos goles de Gabriel Barbosa. Durante el trámite del partido, los dirigidos por Marcelo Gallardo fueron amplios dominadores pero vivieron tres minutos de pesadilla.

Dentro de la expectación mundial que generó este partido, dos chilenos fueron protagonistas. Roberto Tobar fue el encargado de impartir justicia mientras que Paulo Díaz ingresó durante el segundo tiempo en los ‘Millonarios’.

En el caso del árbitro nacional, demostró con creces que es el más destacado del campeonato y uno de los mejores de todo el continente. Nunca fue protagonista, estuvo bien en los fallos y en la única intervención que tuvo del VAR, la labor de sus asistentes estuvo impecable.

Al final del encuentro mostró dos cartulinas rojas bien merecidas. ‘Gabigol’ recibió su segunda tarjeta amarilla tras provocar a la banca de River Plate y Exequiel Palacios recibió la expulsión directa por agredir a Bruno Henrique.

La terna que acompañó a Tobar estuvo compuesta por Cristian Schiemann y Claudio Ríos como jueces asistentes y el uruguayo Esteban Ostojich a cargo del VAR.

En el caso del defensor de la selección chilena, ingresó a los 77 minutos en lugar de Miton Casco para jugar de lateral izquierdo. Por su sector, Flamengo no generó peligro pero de igual forma fue testigo presencial de la debacle del ‘Millonario’.