En un enlace en vivo desde Guadalajara, donde la selección mexicana se medirá contra Corea del Sur, Roberto Cox protagonizó un momento que afortunadamente causó risas, aunque también preocupación en el panel de ‘Contigo en la mañana’.
El periodista llegó hasta un puesto de tacos, donde se aventuró a probar algunas de las preparaciones. Sin embargo, una de las cocineras le ofreció un ají mexicano, lo que inició todo.
Y es que, mientras entrevistaba a los hinchas aztecas, Cox aceptó el desafío de probar uno que prometía ser el más picante que probara en su vida.
Pero no ocurrió. El primero no le causó ninguna incomodidad, por lo que pidió otro, el cual probó junto al taco, por lo que la sensación tampoco fue tan fuerte.
Ahí su entrevistado le propuso probarlo solo, para que sintiera el verdadero sabor. Así el periodista le dio un gran mordisco al “chile”.
Aunque al principio no mostró mayor reacción, pronto comenzó a respirar bastante agitado: “No me está picando tanto, amigo”, le dijo al hincha, quien le dijo que probara otra variedad, pero rápidamente Cox se dio cuenta de que estaba subestimando el picante mexicano.
Sin embargo, mientras el azteca le explicaba, el periodista no pudo ocultar su reacción, pues buscaba desesperadamente aire para pasar el picor.
“Roberto está sufriendo”, dijo entre risas Andrea Arístegui tras percatarse del momento que vivía su compañero.
“Me está picando un poquito, la verdad. Si está picando, me estoy mareando, muchachos“, dijo tratando de hablar el reportero, lo que preocupó al panel.
Al ver que el notero intentaba tomar aire aunque seguía conversando con el fanático del futbol, Arístegui advirtió: “Roberto se va a desmayar en cualquier momento”, dijo con un dejo de humor.
Ante su evidente reacción, el mexicano le recomendó tomar un vaso de leche, bebida o incluso poner un poco de sal en sus labios para aliviar el dolor provocado por el picante.
“¿Estás bien, Rober?”, le preguntó Eduardo de la Iglesia ante el silencio del periodista. “No lo está pasando bien”, dijo la conductora del matinal.
“Me está picando ahora, incluso me siento un poco mareado”, admitió mientras conversaba con la vendedora de los tacos, quien incluso le ofreció un banquito para que se sentara.
Afortunadamente, a lo largo del despacho en vivo, Roberto Cox pudo recuperarse y continuar con su trabajo, pese a los estragos del picante.