Desde sus despachos desde Estados Unidos, José María del Pino logró quedarse con el cariño de la audiencia, por lo que en el cambio de temporada del matinal se convirtió en uno de los panelistas insignes de ‘Tu Día’.
Pero lejos de su incisivo periodismo, el reportero abrió su corazón sobre su vida personal, específicamente de cómo conoció a su esposo, el comunicador audiovisual Pedro Carlos Ozimica.
Es que aunque se ha hecho conocido en redes sociales como creador de contenido con sus divertidos scketch, en varias oportunidades ha acompañado al periodista de Canal 13 desde detrás de cámaras apoyándolo como camarógrafo, es más, estuvieron juntos en la elección del Papa León XIV.
Tal como relató José María del Pino en ‘¡Despierta!’ de 13C conducido por Virginia de María, la relación comenzó de una manera muy millennial, pues se conocieron a través de Tinder tras hacer match.
“Estuvimos como cuatro meses sin hablar después del match, es que ninguno se metía mucho. Entonces, uno hablaba una semana y el otro respondía la otra. No estábamos tan metidos”, contó Ozimica.
Así, en plena pandemia, un día coincidieron dentro de la aplicación y acordaron conocerse en persona, por lo que llegaron hasta una cafetería en Plaza Las Lilas, recuerdan.
Y José María del Pino quedó inmediatamente flechado, pues hasta el día de hoy recuerda cómo iba vestido Pedro Carlos: “Camisa negra con flores verdes, jeans y zapatillas blancas con suela gruesa”, y pensó inmediatamente: “Me gusta este hueón”, relató con humor. El amor entre ambos no tardó en aparecer.
Aunque el periodista de Canal 13 pensó que sus planes de irse a vivir al extranjero podrían ser una dificultad, se las planteó apenas lo conoció: “Fue un freno. Me puse a pensar: ‘Ok, no sé qué tanto me enganche, porque si se va a ir de Chile, ¿para qué sufrir?’ Pensé que podía ser algo pasajero”, admitió su esposo.
Pero eso no lo asustó y terminaron conversando por varias horas hasta que llegó el toque de queda, por ello decidieron irse a su departamento: “Ahí fue el primer beso”.
“Nos quedamos dormidos juntos y eso fue lo que terminó enganchando. Dormir abrazados y sentirse cómodo, porque literalmente dormimos”, recordó. Tras ello no se volvieron a separar y después de dos años contrajeron matrimonio en Estados Unidos.