Pincoya está haciendo de las suyas en el reality argentino ‘Gran Hermano, Generación Dorada‘ con su particular actitud. Esta vez, desató risas al afirmar que podía descubrir infieles solo oliendo calzoncillos.
Jennifer Galvarini, popularmente conocida como Pincoya, está representando a nuestro país en el reality argentino y recientemente generó risas entre los televidentes y sus compañeros con su confesión.
Según contó en el famoso confesionario, todo comenzó cuando encontró un bóxer sobre su cama y decidió ir en busca de su dueño, preguntando a todos sus compañeros si la prenda les pertenecía. Sin embargo, todos le dijeron que no.
Fue ahí cuando recordó haber visto a su compañera Cinzia Francischiello con dos bóxers de su pareja, por lo que se acercó a ella para confirmar su teoría.
“Cinzia, ahora descubrí que este calzón es tuyo. ¿Por qué lo tienes en mi cama? ¿Quieres que yo duerma con el calzón de tu marido?”, lanzó entre risas.
La particular virtud de Pincoya
Así, tras la confirmación de su compañera, Pincoya hizo una inesperada confesión: “Cuidadito porque yo con calzoncillos puedo hacer magia oscura”, dijo y luego explicó: “Las mujeres vienen con sus calzoncillos, yo los olfateo y así veo si el hombre es fiel o no”, lanzó.
“Pincoya, cochina”, reaccionó Cinzia, mientras se reía al verla oliendo la prenda de su pareja. Pero el comentario no le importó a Pincoya y continuó con su confesión: “Yo puedo oler y decir cómo es el hombre”, afirmó.
Finalmente, tras analizar el bóxer blanco del novio de Cinzia, Pincoya entregó su veredicto.
“El hombre es fiel, no es mujeriego para nada. Es un hombre de su casa, así que ella se puede casar tranquila con él”, señaló, para luego pedir por pantalla que la inviten a su matrimonio.
Como era de esperarse, el momento rápidamente se viralizó en redes sociales, donde usuarios reaccionaron con una ola de bromas y comentarios sobre la insólita habilidad de la chilota.
Incluso, en medio de la gala de eliminación, el presentador argentino Santiago del Moro se tomó unos minutos para presentar el icónico momento de Pincoya, a la que calificó como “catadora de calzoncillos“.