La icónica Diana Ross regresó a la Met Gala después de 22 años de su último paso por este importante evento de moda. La cantante y actriz estadounidense usó un vestido con una cola de 5,5 metros, que tenía un curioso detalle familiar.
Resulta que en la cola bordaron los nombres de sus hijos y nietos. Vogue describió su look como “glamuroso y personal” al mismo tiempo y se robó las miradas en la alfombra de este año.
El imponente vestido blanco, estaba adornado con cristales, cuentas y bordados, y para el diseño, colaboró junto a su hijo, el músico Evan Ross y el diseñador nigeriano, Ugo Mozie.
“Juntos, buscaron destacar un diseño a medida que celebrara el legado familiar de Ross, abarcando las generaciones que llevan el apellido Ross con un estilo refinado“, señala la revista de moda.
La cantante incluyó los nombres de sus hijos: Rhonda, Tracee, Chudney, Ross y Evan, así como los de sus ocho nietos: Raif, Callaway, Everlee, Leif, Indigo, Jagger, Bronx y Ziggy.
En toda la carrera de Diana Ross, esta es la quinta vez que asiste a la Met Gala. La primera fue en 1978 y la última había sido en 2003, cuando usó un vestido rojo de Gucci.
Ahora, a sus 81 años, regresó de blanco y algunos medios del mundo de la moda la catalogaron como una de las mejores vestidas de la noche.