Una confesión de Matías Assler sobre las burlas que enfrentó durante su infancia se viralizó en redes sociales, donde generó reacciones divididas entre quienes empatizaron con su experiencia y quienes respondieron con ironía.
El actor abordó el tema en conversación con la periodista Javiera Quiroga para el podcast Más que titulares. Allí recordó que, cuando era niño, sus ojos azules no eran vistos necesariamente como un atributo positivo por sus compañeros.
“Cuando era chico no era un atributo tener los ojos azules y me decían: ‘Ojitos de mina, cara de maricón’. Cuando era pendejo pensaba que casi que era malo, ¿cachái?”, relató.
Assler reconoció que su apariencia física le ha facilitado algunas oportunidades, pero también aseguró que lo ha expuesto a prejuicios y encasillamientos. “La gente te encasilla en un lugar y uno igual de repente como que tiene que empezar a rellenar ese lugar”, explicó.
El intérprete también admitió haber sentido presión por conservar una imagen determinada, llegando incluso a sobreentrenarse. Con el paso del tiempo, sin embargo, comprendió que el aspecto físico es pasajero si no existe algo más profundo detrás.
“Es algo que no dura eterno en el tiempo, si no tiene un contenido o si no tiene un algo que dar, sea de lo que sea, no me refiero solamente al éxito por ser un gran actor, pero no sé, incluso siendo una bonita persona, bueno, tratando de ser una mejor persona todos los días o caminando hacia ese lugar”,reflexionó, destacando la importancia de intentar convertirse cada día en una mejor persona.