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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El tenista italiano Flavio Cobolli sorprendió en el ATP de Múnich al vencer con autoridad a Alexander Zverev, campeón defensor, en un doble 6-3. Tras el partido, Cobolli rompió en llanto, revelando que había perdido recientemente a un amigo cercano.

El tenista italiano Flavio Cobolli (16º del ranking mundial) timbró este sábado la sorpresa de la jornada en el ATP de Múnich al dar cuenta con autoridad del local y campeón defensor Alexander Zverev, tres de la clasificación.

El nacido en Florencia se impuso al germano por un doble 6-3 en apenas una hora y diez minutos de juego. Pero lo más impactante ocurrió después del último punto.

Tras el saludo en la red, lejos de celebrar con euforia, Cobolli se quebró. Se sentó en su silla, se cubrió el rostro con una toalla y dejó salir las lágrimas. La conmovedora escena encontró luego su explicación: días atrás había fallecido uno de sus amigos más cercanos.

Tras la victoria, Cobolli dejó el siguiente mensaje en sus redes sociales “Una victoria especial hoy. No sólo por tenis, sino por algo más grande. Pensando en Mattia, un chico joven de mi club en Parioli. Esto es para tí“.

En cada punto que juegue, cada pelota que toque, cada paso que de, pensaré en ti“, cerró Cobolli, que buscará regalarle el título en Múnich a Mattia.

La victoria, entonces, tuvo un peso emocional mucho mayor que el deportivo. “Es uno de los mejores partidos de mi carrera”, alcanzó a decir más tarde, todavía afectado.

Y agregó un matiz que revela la complejidad del momento. “Zverev es uno de mis mejores amigos en el circuito. Es un gran tipo. Su equipo me está ayudando mucho esta temporada. Fue un poco duro jugar contra él”, dijo.

En medio de ese torbellino, Cobolli mostró también una versión tenística brillante. Sin titubeos ante uno de los grandes nombres del circuito, jugó con precisión, soltura y una confianza poco habitual en él mismo, como reconoció: “Soy un poco tímido contra los grandes jugadores, pero hoy hice uno de mis mejores partidos”.

Ahora, el italiano tendrá la oportunidad de transformar esta semana inolvidable en un nuevo título. Este domingo buscará el cuarto trofeo ATP de su carrera -tras Bucarest y Hamburgo en 2025, y Acapulco en 2026- cuando enfrente al estadounidense Ben Shelton, que llega tras imponerse con solidez al eslovaco Alex Molcan.