El serbio Novak Djokovic salió a disculparse luego de que este sábado casi golpeara con un fuerte pelotazo a un pasapelotas durante su partido en el Australian Open.
Cuando se jugaba el séptimo juego del segundo set del duelo ante el neerlandés Botic van de Zandschulp, lanzó un golpe cruzado que casi impactó al asistente que se encontraba en la malla.
“Me disculpo por eso, no era necesario. En el calor del momento… fui afortunado de seguir en pista y lo siento por causarle estrés al pasapelotas o a cualquiera”, declaró el serbio en rueda de prensa.
Más allá del episodio, Djokovic valoró positivamente su rendimiento en un duelo que describió como un “muy buen test” y que terminó ganando por parciales de 6-3, 6-3 y 7-6(4).
“Él estaba jugando agresivo y bien, y creo que me moví genial”, afirmó. El campeón de 24 Grand Slams destacó que ha ganado ocho de nueve sets en el torneo y subrayó que se siente “tan bien como en mucho tiempo”.
El serbio insistió en que no afrontara los partidos con la mentalidad de reservar energía para rondas posteriores. “Intento no pensar en gestionar energía para más adelante. Creo que es importante dar lo máximo cada día para ganar al rival de ese día”, explicó.
Djokovic también habló sobre la edad y su capacidad para seguir compitiendo al máximo nivel: “En un buen día, cuando me siento bien física y mentalmente, sigo creyendo que puedo desafiar y vencer a cualquiera”, aseguró. “Si no creyera eso, no estaría aquí, eso es seguro”.
Sobre su preparación, explicó que ha reducido la carga de entrenamientos entre partidos como parte de una estrategia para preservar la energía.
Djokovic avanzó así con confianza en Melbourne, donde busca prolongar su legado y demostrar que, pese al paso del tiempo, sigue siendo una referencia absoluta del tenis mundial. En cuarta ronda, se medirá al checo Jakub Mensik, 18 del ránking ATP.
El casi pelotazo de Novak Djokovic a pasapelotas en Australian Open