Nick Kyrgios aseguró que los excesos con el alcohol y las fiestas, han generado estragos en su físico y ya piensa en el retiro a sus 28 años.

Nick Kyrgios (N°35), uno de los mejores sacadores en la era contemporánea del tenis, ha tenido un 2023 para el olvido, luego de tantas lesiones que ha sufrido en diferentes meses del año que lo han complicado e incluso, bajado de grandes torneos en el circuito ATP.

El oceánico fue operado de una lesión en una de sus rodillas tras el primer Grand Slam del año, el Australian Open, certamen que se juega en su tierra natal, pero posteriormente comenzó a sufrir dolencias en sus muñecas, algo que lo ha imposibilitado de disfrutar de la temporada al 100%.

De hecho, en los últimos meses solo ha dicho presente en el ATP de Halle en superficie de hierba, pero lamentablemente fue eliminado con facilidad en el primer duelo del certamen alemán.

Ahora, se prepara para dar vida a su participación en el City Open disputado en Washington (campeonato que arranca el 29 de julio), pero mientras eso ocurre, sorprendió a todo el mundo del tenis al dejar en suspenso su retiro a sus 28 años.

En una charla con el medio Tennis Majors, el australiano reveló que “la planificación está fuera de control, hermano. Me estoy haciendo viejo, ya tengo 28 años. Pero con todo lo que he bebido y me he ido de fiesta parece que tengo 57. 33 es una locura. No jugaré hasta los 33 años. Una vez que me vaya, no me van a volver a ver”.

Así también dio luces de lo que le gustaría hacer tras un ‘supuesto’ retiro del deporte.

Con relación a esto, el ‘Bad Boy’ del tenis apuntó que “creo que me gustaría entrenar y ser el entrenador a tiempo completo de Frances Tiafoe (tenista estadounidense N°10 del mundo). ¡Eso sería una locura!”.

La última locura de Kyrgios

Mientras juega a la incertidumbre con su futuro ligado al tenis, Nick Kyrgios volvió a cometer una de sus ‘locuras’ y en la antesala de su presentación en suelo estadounidense, el oriundo de Canberra en Australia, se tatuó toda su espalda por nada más y nada menos que el tatuador de Carlos Alcaraz, Ganga.

La sesión que según informaciones de Punto de Break, duró prácticamente una hora, el actual N°35 del mundo se dibujó una variada cantidad de personajes de Pokémon, revelando así su fanatismo por una de las sagas más vistas a nivel mundial.