Las muestras de apoyo a la tenista china Peng Shuai, que fueron censuradas en el Abierto de Australia, podrán volver a verse tras un revés en la medida.

La organización del Abierto de Australia informó este martes que revirtió su decisión de censurar el uso de las camisetas que llevan un mensaje impreso preguntando por el paradero de la tenista china Peng Shuai, aunque seguirá prohibiendo las pancartas.

“Entendemos y apreciamos que la gente tenga fuertes puntos de vistas personales y políticos en una serie de asuntos”, indica Tennis Australia -federación de tenis del país y organizador del torneo- en un comunicado enviado a EFE, en el que confirmaba el levantamiento de la censura.

Sin embargo, el organizador del Abierto de Australia precisó que seguirá prohibiendo “cualquier elemento que comprometa la seguridad y la comodidad de los aficionados”, al aludir al uso de pancartas unidas a palos.

“Si alguien quiere llevar una camiseta y hacer una declaración sobre Peng Shuai, está bien. Pero lo que no está bien es que alguien lleve una gran pancarta atada a grandes palos”, declaró Craig Tiley, director ejecutivo de Tennis Australia, al periódico The Age.

Fanáticos con poleras de Peng Shuai.
Dave Hunt | EFE

La censura de las camisetas generó fuertes críticas en Australia y el resto del mundo, entre ellas las de la antigua número uno mundial de tenis Martina Navratilova, quien calificó la víspera de “cobarde” a la organización del Abierto de Australia.

Tenis Australia justificó el domingo la censura basándose en el reglamento que prohíbe mostrar signos políticos o comerciales, después de que se difundiera en las redes sociales un vídeo del viernes en el que un vigilante de seguridad confiscaba a espectadores camisetas y una pancarta donde se leía el mensaje “¿Dónde está Peng Shuai?”.

La tenista china de 35 años, antigua número uno del mundo en la categoría de dobles, denunció el pasado noviembre a través de su perfil de la red social Weibo que Zhang Gaoli, de 75 años y vicepresidente entre 2012 y 2017, la violó.

“Me llevaste a tu casa y me forzaste”, narraba Peng en su post, que se volatilizó unos veinte minutos después de su publicación.

Tras esta denuncia, la tenista estuvo dos semanas en paradero desconocido, lo que disparó el temor por su seguridad, y llevó a la WTA a suspender todos los torneos de China este año por la censura y la falta de transparencia en ese caso.

Peng, de quien solo llegaban noticias por la prensa estatal china, reapareció el pasado 20 de diciembre en un evento en el que negó haber hecho las acusaciones de abuso sexual y aseguró haber estado en su casa sin ningún tipo de vigilancia de las autoridades el tiempo en que estuvo desaparecida.