El tenista chileno Mauricio Álvarez-Guzmán perdió en la apelación que realizó luego de que la Unidad de Integridad de Tenis lo sancionara de por vida sin jugar profesionalmente por amaño de partidos y corrupción. La apelación fue rechazada por el Tribunal de Arbitraje Deportivo.

La sanción había salido a la luz en marzo de 2019, aunque los hechos por los que se le acusa y sanciona ocurrieron en un torneo de un ATP Challenger en Alemania en agosto de 2016. ¿Qué hizo? El chileno es culpable de haber ofrecido 1.000 euros a su rival para dejarse perder un set.

Además, también se le culpa de haber intentado ‘comprar’ una wild card para el main draw del torneo ITF F27 Futuro de 2016.

Según especifican en el sitio igamingbusiness, se culpa a Álvarez-Guzmán de infringir la ley D.1.d, que dice que “ninguna persona podrá, directa o indirectamente, idear o intentar idear el resultado o cualquier otro aspecto de un evento”.

También se le culpa de infringir la ley D.1.e, que tiene relación con solicitar o facilitar a un jugador para que no haga su mejor esfuerzo en un evento. Por su parte, la ley D.1.g habla sobre ofertas de dinero, beneficios o consideraciones para influir negativamente en los resultados de un jugador.

De esta manera se confirma la sanción contra el tenista nacional, que empezó el 14 de marzo de 2019.