Se situaron en la línea de largada puntuales, junto a los otros casi 200 corredores que competirían en los 5 kilómetros de Ultra Paine 2026, y a las 09:00 horas iniciaron una carrera que emocionó al clásico del trail running.
Cinco niños con condiciones neuromotores complejas, pertenecientes a Valientes Outdoor, lograron completar el exigente circuito que tuvo como meta las Torres del Paine de fondo.
La agrupación, parte de la Fundación Bayos, viajó desde Villarrica con una delegación que incluyó terapeutas, acompañantes y tres niños. Otros dos menores, de Puerto Natales, se sumaron al desafío.
Según explicaron Valeria Espina y Pilar Lorenzini, gestoras de Valientes, Ultra Paine fue el primer evento que les abrió las puertas para el que necesitaron un viaje más extenso viaje. Fue la primera vez en un avión para varios.
Llegar a Magallanes no fue sencillo. Además de las limitaciones para el vuelo, hubo que considerar el transporte de los vehículos -una mezcla de bicicleta de montaña y triciclo de arrastre- que los niños requieren para participar en este tipo de carreras.
“Habíamos ido a Torrencial, Huilo Huilo, Pucón. Pero esta vez fue muy especial, era la primera que la mayoría viajaba en avión y conocer la Patagonia fue un sueño”, contaron Valeria (fonoaudióloga) y Pilar (kinesióloga) a BioBioChile.
Inclusión en Ultra Paine
Valientes fue un paso más allá. Aprovechando procedimientos que Bayos ya realizaba, como equinoterapia y cercanía con la naturaleza, idearon hace tres años que realizar senderismo serviría para generar un espacio de gozo para los pacientes y sus familiares.
Pero lo que comenzó como un proceso más para fomentar la estimulación de los niños con condiciones neuromotores complejas, creció hasta lo que se vio el pasado fin de semana: inclusión en grandes eventos deportivos.
“Nosotros no pedimos un circuito diferente o algo adecuado especialmente para los chicos. La inclusión no se trata de generar experiencias distinas, sino de ampliar la forma de vivirlas”, explicaron desde Valientes.
En ese sentido, se mostaron muy agradecidos con la organización de Racing Patagonia por su colaboración en esta aventura planteada hace meses. “La carrera fue expectacular, el escenario, la gente, todo”, valoraron Valeria y Pilar.
El trabajo y planificación se tradujo en un emotivo final: dos niñas y tres niños, acompañados por sus asistentes, cruzando la meta de Ultra Paine con una sonrisa en el rostro y bajo la ovación del público y resto de competidores.