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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El luchador de jiu-jitsu brasileño Willian Hiroyuki Masuda, también conocido como 'Kabuto', se recupera en su casa tras quedar paralizado por un golpe prohibido durante un torneo en Londrina, Brasil. Sufrió fracturas en las vértebras cervicales C5 y C6, dejándolo sin sensibilidad ni movimiento desde el tórax hacia abajo. Bajo tratamiento médico en su domicilio, recibe fisioterapia y apoyo psicológico, mientras la Policía Civil investiga el incidente para determinar responsabilidades.

“Todavía intento procesar todo esto”, dijo Willian Hiroyuki Masuda, el luchador brasileño de jiu-jitsu conocido como ‘Kabuto’, en un video grabado desde su casa.

Son las primeras palabras del atleta desde que un golpe prohibido lo dejó sin movilidad hace poco más de un mes, durante un torneo en Londrina, en el sur de Brasil.

El cinturón negro de 37 años recibió el alta hospitalaria y ahora continúa su recuperación en su domicilio, aunque bajo un régimen que en Brasil se conoce como internación domiciliaria: un tratamiento médico intensivo que se realiza en la casa del paciente en vez de en el hospital, pero con la misma supervisión de enfermeros y especialistas. Así lo confirmó un reporte publicado por Infobae.

“Estoy en casa, pero sigo con internación domiciliaria”, explicó Masuda en su mensaje, publicado en redes sociales. El deportista agradeció el apoyo recibido durante estas semanas: “Todavía intento procesar todo esto”, insistió, en referencia al golpe que cambió su vida de un día para otro.

Un golpe prohibido que terminó en el quirófano

La lesión ocurrió el 22 de agosto, durante el torneo Super Pro Jiu-Jitsu 2026, en el gimnasio Moringão de Londrina. Masuda enfrentaba a Juliano Di Pelli Machado en la modalidad “no-gi”, es decir, sin el uso del tradicional kimono de la disciplina.

En medio del combate, Machado ejecutó una maniobra conocida como “bate-estaca”. Se trata de una técnica en la que el rival es levantado y lanzado de cabeza contra el suelo. El movimiento está expresamente prohibido en el jiu-jitsu por el altísimo riesgo de causar lesiones graves en la columna.

El impacto le provocó a Masuda fracturas en las vértebras cervicales C5 y C6, ubicadas en la parte alta del cuello, justo donde pasan los nervios que controlan buena parte del cuerpo. El atleta perdió por completo la sensibilidad y el movimiento desde el tórax hacia abajo, según había informado la CNN Brasil.

Tras el golpe, Masuda fue operado durante casi diez horas para estabilizar su columna y permaneció internado más de un mes, buena parte de ese tiempo en una Unidad de Cuidados Intensivos. En las semanas posteriores a la cirugía la familia evaluó junto a su neurocirujano la posibilidad de aplicar polilaminina, una terapia experimental que se estudia en Brasil para tratar lesiones en la médula espinal, aunque hasta ahora los médicos no han indicado una nueva intervención para usarla.

El neurocirujano Marcus Valério Costa, parte del equipo que atiende a Masuda, señaló según consignó G1 que se trata de un proceso de recuperación largo y que todavía no existe un diagnóstico cerrado sobre si recuperará la movilidad perdida.

Fisioterapia, apoyo psicológico y una investigación en curso

Ya en su casa, Masuda recibe fisioterapia motora y acompañamiento psicológico de forma continua, aunque sin que se haya precisado la frecuencia ni un plazo estimado de evolución, de acuerdo al portal Banda B. El propio luchador pidió limitar las visitas solo a familiares cercanos y personal de salud, para atravesar esta etapa con mayor privacidad.

Días antes de su alta, en otro video publicado en sus redes, se informó que Masuda ya logra mover los antebrazos, aunque todavía no controla muñecas ni manos, y sigue sin sensibilidad en gran parte del cuerpo.

En paralelo a la recuperación, la Policía Civil del estado de Paraná investiga lo ocurrido en el tatami tras una denuncia penal presentada por el fiscal Renato de Lima Castro, quien seguía la transmisión del torneo en el momento del golpe. El objetivo es determinar si hubo lesión corporal de naturaleza gravísima.

Según el documento al que accedió G1, la denuncia destaca que entre ambos competidores había una diferencia de cerca de 40 kilos. Cinco testigos, entre ellos tres profesores de jiu-jitsu, ya declararon ante los investigadores y coincidieron en que el “bate-estaca” es una maniobra ilegal en la disciplina.

La defensa de Juliano Di Pelli Machado, a través del abogado Felipe de Melo, sostuvo que su cliente está a disposición de la Justicia y que los hechos deben esclarecerse por la vía oficial, no en el debate público. El abogado agregó que Machado -medallista en campeonatos europeos y mundiales, sin historial de sanciones disciplinarias- recibió con alivio la noticia del alta hospitalaria de Masuda.

Por ahora no existe una imputación formal contra Machado. La Policía Civil deberá reunir todas las pruebas -incluidos el reglamento de la competencia, las imágenes del combate y la actuación arbitral- antes de remitir sus conclusiones al Ministerio Público de Paraná, que decidirá si archiva el caso o impulsa una acusación. Mientras la Justicia avanza a su propio ritmo, Kabuto enfrenta, según sus propias palabras, algo mucho más lento y personal: aprender a vivir con un cuerpo que todavía no termina de reconocer.

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