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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El nadador polaco Bartlomiej Kubkowski se convirtió en la primera persona en cruzar a nado del mar Báltico entre Suecia y Polonia sin detenerse, completando la travesía de 160 km en 55 horas. Tras cuatro intentos fallidos, logró llegar a la costa polaca en Dziwnów, siendo recibido por una multitud. En su quinto intento, Kubkowski superó desafíos físicos y mentales, incluyendo alucinaciones por falta de sueño.

El nadador polaco de larga distancia, Bartlomiej Kubkowski, ha hecho historia al convertirse en la primera persona en completar a nado del mar Báltico entre Suecia y Polonia sin salir del agua, una proeza que ha conseguido en su quinto intento.

En imágenes difundidas por sus redes sociales, Kubkowski confirmó haber conseguido, tras unas 55 horas de esfuerzo ininterrumpido, alcanzar la costa polaca en Dziwnów el pasado domingo, una gesta que comenzó en la localidad sueca de Kåseberga el pasado viernes.

En total, según EFE, el nadador cubrió una distancia superior a los 160 kilómetros. Este éxito representa un triunfo personal tras cuatro intentos fallidos, el primero de los cuales tuvo lugar en 2022.

En su tentativa más reciente, en 2025, el nadador estuvo a sólo 11 kilómetros de la costa polaca, pero su equipo tuvo que retirarlo tras perder el conocimiento por el agotamiento.

En esta ocasión, su equipo destacó la preparación “brutal” a la que se sometió el deportista, que incluyó entrenamientos de natación nocturna de larga duración en días consecutivos.

Kubkowski se enfrentó aún así a graves crisis físicas que le pusieron al borde del colapso e, incluso, le produjeron alucinaciones debido a la falta de sueño durante su segunda noche en el mar.

En ese momento, una botella de Coca-Cola arrojada por sus asistentes ayudó al nadador polaco a culminar su travesía. “Cuando le confirmaron que podía beberla se puso muy contento”, declaró Kacper Dereń, miembro de su equipo.

Según las estrictas reglas del desafío, que él mismo impuso, el nadador no podía tocar las embarcaciones de apoyo, subir a bordo ni dormir durante todo el trayecto.

Para que el hito fuera oficial, Bartlomiej Kubkowski debió salir del agua por sus propios medios y ponerse en pie en la playa sin asistencia, algo que logró tambaleante y recibido por una multitud que lo esperaba la playa del territorio polaco.

El propósito fundamental de su proyecto, denominado Ultra Baltic Swim, fue la recaudación de fondos para la fundación Cancer Fighters, que apoya a niños en tratamiento oncológico. La travesía ha logrado recolectar más de 166.000 euros (más de 161 millones de pesos chilenos).