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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Valentina Lema, de 16 años, se consagró campeona nacional en suelo, nivel 6, en la Copa Chile 2026 de Gimnasia Artística. El torneo reunió a 3 mil deportistas en el Polideportivo del Estadio Nacional, donde Valentina logró el primer lugar en su aparato favorito. Tras representar a Chile en competencias internacionales, decidió disfrutar la competencia y superar sus nervios. Entrenando desde los cuatro años, la gimnasia es parte esencial de su vida, sacrificando fiestas por su pasión. Su madre destaca su madurez y amor por el deporte.

A los 16 años, Valentina Lema ya conoce la sensación de cumplir grandes objetivos. La estudiante del Colegio Mayor Tobalaba se coronó campeona nacional en suelo, nivel 6, durante el Torneo Nacional de Gimnasia Artística Copa Chile 2026.

El certamen, realizado en el Polideportivo del Estadio Nacional, reunió a más de tres mil deportistas de todo Chile. En ese escenario, la joven consiguió el primer lugar en el aparato que más disfruta. El logro coronó meses de preparación y disciplina.

“Siento que mis esfuerzos están dando frutos. Ganar en el aparato que más me gusta es algo muy lindo para mí”, comentó tras la competencia.

Aunque ya había representado a Chile en torneos internacionales, esta vez enfrentó el desafío desde otra perspectiva. Dejó de lado la presión y decidió enfocarse en disfrutar el momento.

“Traté de pasarlo bien y mantener controlados mis nervios. Eso me ayudó mucho”, explicó.

La gimnasia ha marcado prácticamente toda la vida de Valentina Lema. Comenzó a entrenar a los cuatro años, inspirada por sus dos hermanas mayores. Desde entonces, jamás consideró abandonar el deporte. Los entrenamientos diarios y las exigencias físicas terminaron por convertirse en parte esencial de su identidad.

“El deporte puede ser extremo y hay elementos muy difíciles que generan miedo, pero he aprendido a superar cada obstáculo”, señaló Valentina. También destacó que uno de los aspectos que más disfruta es la posibilidad de desafiarse constantemente.

Ese compromiso también se refleja fuera del gimnasio. Como ocurre con muchos deportistas de alto rendimiento, las fiestas y reuniones suelen quedar en segundo plano. Sin embargo, ella asegura que nunca lo ha visto como un sacrificio. “No salgo mucho, pero lo hago feliz porque me gusta dar lo mejor de mí en este deporte”, afirmó.

Su madre, Paulina Guzmán, valora la madurez con la que enfrenta esa rutina. “Para ella entrenar no es una obligación. Es parte de su vida. Hace sacrificios, pero disfruta lo que hace y tiene muy claro lo que quiere”, sostuvo.

Fuera de la gimnasia, la música ocupa un lugar fundamental en su día a día. Valentina toca piano y guitarra. Sus gustos musicales van desde la obra de Frédéric Chopin hasta el pop de Sabrina Carpenter. También escucha a ABBA, Queen, bossa nova y K-pop.

La música apareció en su vida casi por casualidad. Según recuerda su madre, cantar durante los viajes ayudaba a que no se mareara en los trayectos desde San José de Maipo. Con el tiempo, esa costumbre se convirtió en una herramienta clave antes de competir.

“Cuando escucho música o canto mis canciones favoritas, me relajo y me concentro mejor. Me ayuda a ordenar todo en mi cabeza”, explicó la gimnasta, que ahora celebra el título más importante de su carrera y ya proyecta nuevos desafíos.