El italiano Alex Zanardi, expiloto de Fórmula 1 y ganador de cuatro medallas de oro paralímpicas, ha muerto a los 59 años dejando un legado de superación dentro y fuera de la competición, tras una vida dedicada al deporte y a la capacidad de sobreponerse a la tragedia.
“Con profundo pesar, la familia anuncia el repentino fallecimiento de Alessandro Zanardi ayer por la noche”, informó su familia este sábado en un comunicado.
“Alex falleció en paz, rodeado del amor de sus seres queridos. La familia agradece sinceramente a todos aquellos que han expresado sus condolencias en estos momentos y solicita respeto a su dolor y privacidad durante este período de duelo”, agregaron.
Nacido en Bologna en 1966, su trayectoria deportiva estuvo marcada por el talento al volante, la adversidad y una extraordinaria capacidad de superación que le convirtió en una de las figuras más admiradas del deporte italiano.
Apasionado del motor desde joven, Zanardi fue campeón italiano y europeo de karts antes de ascender por la Fórmula 3 y la Fórmula 3000 hasta alcanzar la Fórmula 1, categoría en la que disputó 44 pruebas entre 1991 y 1994 y en 1999, con los equipos Jordan, Minardi, Lotus y Williams.
El 15 de septiembre de 2001, cuando competía en la CART en el circuito alemán de Lausitzring, sufrió un grave accidente en el que perdió el control de su monoplaza, que quedó partido en dos tras el impacto.
Renacer de Alex Zanardi en el deporte paralímpico
Ingresado en un hospital de Berlín, Alex Zanardi permaneció varios días en coma inducido y los médicos tuvieron que amputarle ambas piernas en un intento por salvarle la vida.
Lejos de abandonar el deporte, Zanardi regresó a la competición y reapareció el 19 de octubre en Monza al volante de un BMW en el Campeonato de Europa de Turismos para competir hasta 2009 en el Mundial de Turismos con un BMW 320 adaptado.
Tras su recuperación, encontró una nueva motivación en el ciclismo de mano, y en 2011 ganó el Maratón de Nueva York en la modalidad handbike, estableciendo además un nuevo récord de la prueba.
Como paraciclista, conquistó dos medallas de oro en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 y, cuatro años después, en Río 2016 sumó otro oro y una plata más; además, acumuló otros éxitos internacionales, consolidándose como uno de los grandes referentes del deporte adaptado.