Una enorme polémica se vive por estas horas en la hípica de Inglaterra, luego que un caballo fuera sacrificado solo horas después de ganar una carrera que acabó con una fractura en su espalda.
El equino, apodado ‘Gold Dancer’, acabó vencedor de la segunda cita del día en el Festival Grand National de Aintree, una localidad cercana a Liverpool. Sin embargo, cruzó la meta con evidente problemas físicos tras un salto y mala caída en el último obstáculo, mientras su jinete seguía azotándolo para apurar sus pasos finales.
Si bien se inició una investigación por el caso, y se eximió preliminarmente de culpa al jinete Paul Townend, distintas agrupaciones animalistas inglesas han puesto el grito en el cielo por lo ocurrido.
Por ejemplo, la organización de defensa de los derechos de los animales, Animal Aid, emitió un contundente comunicado: “El hecho de que el ‘ganador’ de esta carrera falleciera minutos después demuestra que este supuesto ‘deporte’ no tiene ganadores”, expresaron.
“Lesiones y muertes como estas son comunes en las carreras de caballos, y ocurren en promedio cada dos días en todo el país. No es casualidad, es una consecuencia predecible de llevar a los caballos más allá de sus límites físicos y usar un látigo para obligarlos a correr más rápido de lo que quieren”, agregaron, haciendo un llamado a la que la sociedad dé la espalda a esta disciplina.
Isobel McNally, portavoz de la citada entidad, complementó que “todo aquel que ha comprado un boleto o apostó, ha pagado por la muerte de este caballo. Todos tenemos la oportunidad de solucionar este problema fácilmente. Podemos ir a beber a otro sitio. Podemos apostar a otra cosa”.
Por otro lado, PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales), afirmó que el evento debería llamarse “La Gran Masacre”, ya que detallaron que 68 caballos habían resultado heridos de muerte en Aintree desde el año 2000.
Finalmente, la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales emitió un comunicado donde afirmó que “estamos devastados por la muerte de Gold Dancer. Esta es la víctima número 42 relacionada con las carreras de caballos de competición en el Reino Unido solo este año, y apenas estamos en abril”.