Con un total de 165,7 kilómetros recorridos en menos de 20 horas efectivas de carrera, la ultrarunner nacional Pepa Canales completó con éxito el mayor desafío de su carrera.
“Unir la Cuenca en Zapatillas” fue una travesía que unió deporte, territorio y comunidad alrededor del Lago Llanquihue y el Volcán Osorno.
El reto comenzó el sábado 21 de febrero a las 08:02 horas desde Puerto Varas, avanzando en sentido del reloj hacia Llanquihue, Frutillar, Quilanto, Puerto Octay y Cascadas.
La primera jornada contempló 118,1 kilómetros con 1.546 metros de desnivel positivo, que la corredora completó, luego de 14 horas, a eso de las 22:00.
Comenzó la segunda etapa el domingo 22 a las 6:16 de la mañana, siguiendo el sentido hacia Ensenada, Playa Venado y finalizar en Puerto Varas, con 47,6 kilómetros y 408 metros de desnivel positivo en 5 horas y 43 minutos.
En total, fueron 165,7 kilómetros recorridos en menos de 20 horas netas, un rendimiento que refleja consistencia y fortaleza física y mental de alto nivel.
Durante la primera jornada, Canales realizó una parada nocturna en el Refugio Teski, en el Volcán Osorno, para alimentarse, ducharse y realizar cambio de ropa antes de continuar la madrugada siguiente.
Todo el desafío contó con un sólido equipo de apoyo en logística y seguridad a cargo de amistades y familia, que destacaron por su impecable labor, claves para el desarrollo de la actividad.
El espíritu del proyecto “Unir la Cuenca en Zapatillas” se reflejó en la activa participación de la comunidad en las distintas localidades de la cuenca del Lago Llanquihue.
Vecinos y vecinas esperaron en distintos puntos del recorrido para aplaudir y acompañar a Pepa Canales, mientras empresas locales organizaron puntos de abastecimiento para apoyar el paso de la deportista.
A lo largo del recorrido corredores, ciclistas, niños, mujeres y hombres se sumaron por tramos, haciendo del desafío individual una experiencia colectiva en movimiento.
“Es un nuevo desafío terminado que me toca en todas mis dimensiones. Estoy muy contenta con el rendimiento y el resultado”, comentó la experimentada deportista.
“Poder mantener un esfuerzo y ritmo constantes durante casi 166 kilómetros, sentir el cansancio y seguir, ver que la mente está firme para gestionar el esfuerzo y sostener el cuerpo, es profundamente gratificante considerando todo el trabajo previo y lo que viene después”, agregó Canales.