El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) confirmó la condena a doce años de prisión impuesta a un luchador de muay thai, que casi mata a un hombre de un solo golpe.
Con esto, se confirma íntegramente la sentencia que condenó al peleador, identificado como Mohamed A., pero que se desconoce su nacionalidad, como autor de un delito de homicidio en grado de tentativa y varios delitos de lesiones.
Todo por los hechos ocurridos el 9 de septiembre de 2023 en Zarzalejos, tras los festejos taurinos de la localidad.
La resolución desestima todos los recursos de apelación y confirma también la condena de dos años de prisión impuesta a Hamza B., copiloto del principal condenado.
Según explicó el Poder Judicial de España, A Hamza se le condena como participante activo en la agresión múltiple que se inició cuando la víctima, que paseaba con su pareja y otros familiares, le reprochó a Mohamed A. su forma de conducir.
Tras ser recriminado, Mohamed detuvo el coche de forma brusca, dio marcha atrás, descendió del automóvil y dirigiéndose directamente hacia Sergio C. E.
“Sin previo aviso ni forcejeo, le propinó un fortísimo puñetazo en el pómulo derecho que provocó que cayera desplomada de espaldas, golpeándose violentamente la nuca contra la calzada y perdiendo el conocimiento de manera inmediata” asegura la fuente oficial.
El tribunal destaca, además, que la víctima quedó “inerte en el suelo”, sin capacidad de defensa.
La pelea se generalizó cuando familiares de la víctima intentaron auxiliarle. Durante esos instantes, Mohamed A. continuó empleando una violencia intensa contra varias personas, mientras que Hamza B. agredió activamente a Alejandro E.M. mediante puñetazos, patadas y rodillazos que continuaron pese a que su víctima ya se encontraba en el suelo, también sin posibilidad de defensa.
Sergio C. E., principal víctima del brutal ataque del luchador de muay thai, sufrió lesiones gravísimas: fractura occipital, hundimiento del pómulo, hemorragias intracraneales y hematomas epidurales y subdurales.
Lesiones que obligaron a dos intervenciones quirúrgicas urgentes y a su ingreso en la UCI. Los informes médicos confirmaron que las lesiones “tuvieron intensidad suficiente para provocar la muerte” de no haber mediado asistencia sanitaria inmediata.
La sentencia concede especial relevancia a la condición de luchador de artes marciales del condenado, practicante de muay thai y kick boxing, con experiencia en combates de contacto.
A juicio del TSJM, este dato refuerza la imputación subjetiva, al evidenciar un conocimiento cualificado del potencial letal de la agresión.