Felipe Castro es el primer chileno luchador de sumo (rikishi en japones) y a sus 28 años se ha convertido en uno de los mayores exponentes de la disciplina, entrando al top 10 durante el Mundial de 2024 y doble medallista sudamericano.
Originario de Maipú, antes de dedicarse al deporte nacional del Japón fue también el primer sudamericano en la National Arena League de Estados Unidos, liga de fútbol americano que se juega indoor.
Precisamente fue jugando en la NAL que conoció el sumo. “Lo ocupamos como parte complementaria en nuestro entrenamiento. El stand del fútbol americano es muy parecido a la postura del sumo”, explicó a BioBioChile el también ingeniero en construcción.
Ya el año pasado fue medallista sudamericano de bronce en Argentina, lo que le permitió clasificar a la cita mundialista de Polonia, donde quedó entre los 10 mejores de su categoría: heavyweight, es decir, más de 115 kilos.
Lejos de conformarse, el buen desempeño alcanzado en tierras polacas motivó a Felipe a prepararse mejor para este año, y fue así como nuevamente fue medallista de bronce en el Sudamericano de Porto Alegre, en Brasil, disputado hace poco más de una semana.
Medalla que nuevamente le permite ir a disputar el mundial de la disciplina, que este año se vivirá en Bangkok, Tailandia, en septiembre próximo.
En medio de su preparación para la cita planetaria, Felipe conversó con BBCL respecto de su camino para practicar un deporte poco conocido en Chile, los detalles de su exigente dieta y cómo su nombre ya es conocido en Japón.
-¿Cómo ha sido el camino para profesionalizarse en este deporte?
Y bueno, el camino ha sido duro porque claro, es un deporte nuevo en Chile. Es muy rara la sensación, porque la gente lo conoce y lo desconoce la vez, muy conocido, muy famoso, pero muy desconocido la vez, como las reglas que tiene.
-¿Qué ha sido lo más complejo de enfrentar?
Bueno, es conocido por Netflix, por la serie TV, por algunos animes, por videojuegos, pero desconocido a la vez. Entonces, a la gente le gusta, pero ha costado bastante el apoyo económico.
Todas mis competencias me las tengo que financiar a través de mis trabajos, de hacer rifas. Los montos para competir son superaltos, por ejemplo tuve un mundial en Polonia, que está superlejos y ahora tengo un mundial en Tailandia y sube el costo casi al doble.
-¿En el camino ha coincidido o motivado a otros chilenos en ese deporte?
Después del primer sudamericano y primer mundial que participé me puse la meta de llevar el sumo a todo Chile, de Arica Punta Arena y que la gente lo conozca, difundirlo acá y yo sabía que había gente que le gustaba.
Entonces, me preparé, me especialicé, fui a entrenar a Argentina, a aprender. Estuve en Sao Pablo aprendiendo también. Con esa herramienta empecé a enseñar sumo acá, a difundirlo en la municipalidad de Maipú y que me ayudó bastante con en el espacio, empezamos a difundirlo y a que llegue a más gente.
-Desde afuera, está la impresión de que el deportista que practica sumo expone su cuerpo a condiciones que parecieran no recomendadas, ¿Qué tan cierto es eso?
Eso es un mito, o sea, no no es un mito, el deportista de sumo tiene una dieta especializada para competir,no es que come cualquier cosa, chatarra, cigarros, cerveza. Eso es mentira.
Yo, por ejemplo, tengo una dieta balanceada, mi entrenamiento, mi postcompetencia, antes de las competencias, no tomo, no fumo. No como chatarra así como papas fritas, ni doritos y cosas así.
Porque claro, es un deporte de alto rendimiento y que exige demasiado, los entrenamientos son demasiado duros, entonces no puedes estar comiendo tampoco lechuguita ni tampoco están comiendo chatarra desproporcionadamente.
-¿Cuál es la dieta habitual de un deportista que practica sumo?
Relación a la dieta del sumo, bueno, yo tengo una dieta para entrenamiento, tengo una dieta antes de las competencias de torneo fuerte y post competencia también. Comemos harta proteína, la dieta se basa en eso, porque los entrenamientos son fuertes, o sea, no solo entreno el sumo en el tatami o en el dojo, tenemos el gimnasio también, entonces tiene que ser algo bien bien balanceado y evaluado por profesionales.
-¿En qué le ha ayudado su experiencia en fútbol americano a practicar el sumo?
Bueno, el fútbol americano me ayudó bastante las salidas explosivas que tenemos en el fútbol americano. Al salir balón tienes 3 segundos para explotar y en el sumo tienes también 5 segundos o 3 segundos para darlo todo. Es mi ventaja ante los demás contrincantes, tengo esa explosividad a full.
-¿Sabe cómo se percibe en Japón que un chileno practique un deporte tan relevante para ellos?
Bueno, en el circuito mundial y especialmente la Federación de Japón, la Federación Internacional que está en Japón, estaban sorprendido que hubiera en Chile un luchador de sumo.
Estaban contentos y a la vez sorprendido porque claro, un país tan lejos y haciendo sumo y teniendo buenos resultados comparados con potencias como Brasil, Argentina. Brasil tiene como 100 años en sumo y de hecho Brasil es el lugar donde hay más japoneses fuera de Japón. Entonces, estaban sorprendidos y contentos porque, claro, están haciendo sumo bien lejos de su casa.
En Chile, con la Embajada de Japón también hemos tenido actividades y reuniones con la embajadora, también están supercontentos de que esté ese granito de Japón en Chile, porque es su deporte nacional y que lo estén desarrollando de buena forma y que tengamos buenos resultados. De hecho nos están apoyando en todas las cosas que nos pueden ayudar. Están publicando nuestras cosas, en redes y felicitándonos por difundir el sumo y por los buenos resultados todo superbien.
-¿Cuáles son los siguientes desafíos que tiene en su carrera?
Bueno, los siguientes desafíos que tengo como prioridad número uno es el Mundial de Tailandia en Bangkok en septiembre, por ahí se asoma un Open (torneo) en Buenos Aires ahora en agosto -que siempre se hace en noviembre-. Se viene combate en Las Vegas en octubre y por ahí puede salir otro Open en Europa, pero lo primordial ahora es concentrarse en el mundial, para hacer un buen desempeño en un buen papel.