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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El concejal de Peñalolén Juan Cristóbal Cantuarias denunció que la sede de la ANFP no cuenta con recepción definitiva de la Dirección de Obras Municipales ni patente, pese a operar en la comuna hace 16 años. Invocando la Ley General de Urbanismo y Construcciones, sostuvo que el recinto no podría utilizarse y pidió al alcalde Miguel Concha decretar su inhabilidad y clausura hasta que regularice su situación. También cuestionó un eventual trato privilegiado frente a pequeños comerciantes.

Una nueva controversia enfrenta a la ANFP en Peñalolén. Esta vez, el foco está puesto en la situación administrativa de sus instalaciones, luego de que el concejal Juan Cristóbal Cantuarias denunciara que el recinto no cuenta con recepción definitiva de la Dirección de Obras Municipales (DOM), un requisito que, según sostiene, impediría legalmente su utilización.

A través de su cuenta de X, la autoridad comunal invocó el artículo 145 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC), que regula el uso de las edificaciones y establece restricciones para aquellas que no cuentan con las autorizaciones correspondientes.

“Es decir, la ANFP opera en un inmueble que legalmente no puede ocupar“, afirmó el concejal, que puso sobre la mesa los 16 años que, según señaló, lleva la institución funcionando en la comuna sin patente municipal.

Más allá de la situación administrativa del organismo rector del fútbol chileno, Cantuarias centró sus cuestionamientos en lo que considera una diferencia de trato por parte de las autoridades municipales.

A su juicio, las exigencias que enfrentan los pequeños comerciantes y vecinos también deberían aplicarse a una institución de esta envergadura.

“¿Por qué se hace una excepción en este caso? No puede haber una ley para los chicos y otra para los grandes“, expresó.

El concejal fue más allá de la denuncia y solicitó directamente al alcalde de Peñalolén que decrete la inhabilidad y clausura del recinto donde funciona la ANFP, al menos hasta que se regularice la situación de sus instalaciones.

“Ni un privilegio más“, concluyó Cantuarias, dejando planteado el desafío para el municipio que lidera Miguel Concha.