La Dirección del Trabajo inspeccionó este martes el recinto donde entrena el equipo femenino de Magallanes, luego de la denuncia presentada por ANJUF. La organización sindical acusa falencias en seguridad, infraestructura, indumentaria y condiciones de viaje.
Durante la mañana, el servicio público llegó hasta el Estadio Municipal Bernardo O’Higgins de Quinta Normal, recinto donde actualmente entrena el equipo ‘carabelero’, para realizar una fiscalización.
La inspección se originó a partir de una presentación realizada por el Sindicato de Jugadoras de Fútbol Profesional (ANJUF), que advirtió sobre una serie de situaciones que, según las futbolistas, afectan las condiciones en que desarrollan diariamente sus funciones.
Entre los aspectos revisados por la autoridad se encuentran el cumplimiento de las normas relacionadas con los elementos de protección personal y sus exigencias de calidad, además de la obligación del empleador de adoptar las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de sus trabajadoras.
Pero las observaciones planteadas por ANJUF van más allá de los implementos de seguridad. La organización sindical ha denunciado la falta de un gimnasio para realizar trabajos de fuerza, indumentaria insuficiente para enfrentar la temporada de invierno, problemas en las condiciones de traslado y alojamiento durante los viajes y la ausencia de alimentación en trayectos de larga distancia.
Desde el sindicato aseguran que parte de estas deficiencias pudieron ser constatadas durante la propia fiscalización.
“Como sindicato acompañamos a la Dirección del Trabajo en la fiscalización al lugar donde entrena el plantel femenino de Magallanes. Pudimos constatar la ausencia de elementos de protección personal para las jugadoras, quienes no cuentan con la indumentaria de invierno adecuada para desarrollar sus funciones”, señaló Javiera Moreno, presidenta de la organización gremial.
“Además, observamos deficiencias en las condiciones de infraestructura, salubridad y seguridad: el camarín no contaba con agua caliente en las duchas, el único baño disponible no se encontraba en condiciones adecuadas para su uso y tampoco había botiquín, entre otras falencias”, agregó.
El procedimiento de la Dirección del Trabajo se produce pocos días después de una protesta que hizo visible el conflicto durante un partido oficial. En el duelo ante Colo Colo, disputado en el Estadio Bicentenario de La Florida, las futbolistas de Magallanes realizaron el calentamiento con sus camisetas dadas vuelta y luego desplegaron un lienzo con el mensaje “Nosotras también somos Magallanes”.
La señal trascendió las fronteras del propio plantel. Las jugadoras de Colo Colo se sumaron a la manifestación en solidaridad con sus compañeras de profesión, convirtiendo la protesta en una de las imágenes más visibles de la disputa por las condiciones del fútbol femenino en el club.
Para ANJUF, el desafío ahora es que la fiscalización se traduzca en respuestas concretas y en un espacio de diálogo con la institución.
“Esperamos que, a partir de esta fiscalización y de lo ocurrido durante la última semana, el club tenga finalmente la disposición de abrir un espacio de diálogo que permita dar una pronta solución a las situaciones que están afectando a las jugadoras”, concluyó.