La molestia de Aníbal Mosa con la dirigencia de La U quedó de manifiesto tras la denuncia presentada por el cuadro azul contra Javier Correa, luego del gesto obsceno que protagonizó el delantero de Colo Colo durante los festejos del triunfo en el Superclásico 200 disputado en el Estadio Nacional.
El presidente de Blanco y Negro cuestionó duramente la decisión del elenco colegial y aseguró que este tipo de situaciones forman parte del “folclore del fútbol”.
“Las cosas que ocurren, este tipo de celebraciones, deberían quedar en la cancha. Fue una sorpresa que se llevara fuera de la cancha esta discusión. Decepcionado, porque una institución como la Universidad de Chile también debe aceptar sus derrotas cuando son en cancha“, señaló, luego de la victoria del ‘Cacique’ sobre Unión Española por Copa Chile
Mosa, además, recordó una antigua acción de Marcelo Díaz en el Estadio Monumental y sostuvo que el club albo pudo haber tomado una determinación similar, pero optó por no hacerlo.
“Hemos tenido situaciones, han habido jugadores, el mismo Marcelo Díaz hizo un ‘Pato Yáñez’ en el Monumental, en nuestra casa y nosotros no hicimos nada. Cada vez que nos ha tocado perder con Universidad de Chile nos hemos ido calladitos, hemos aceptado la derrota, y en cierta manera, el partido ya terminó, ya lo ganamos y debería quedar ahí“, afirmó el dirigente albo.
Mosa profundizó en su crítica y apuntó al contexto que vivieron los jugadores de Colo Colo durante el derby en Ñuñoa, donde fueron recibidos con una fuerte hostilidad por parte de los hinchas azules.
“Imagínate que nuestros jugadores estaban con 47 mil personas jugando en contra. Nos putearon todo el partido, estábamos delante de la gente de la Universidad de Chile, me sacaron la madre mil veces, nos putearon a todos los directores“, expresó.
“Pero nosotros nos quedamos callados, entendemos que es parte de la actividad, parte del espectáculo“, agregó.
La denuncia de Universidad de Chile dejó a Correa citado para el próximo martes ante el Tribunal de Disciplina, instancia en la que deberá responder por el gesto realizado una vez finalizado el encuentro.
El árbitro Juan Lara no consignó la acción del delantero en su informe, pero el cuadro azul decidió igualmente recurrir al organismo. El atacante argentino arriesga una sanción de entre uno y tres partidos.