César Villegas enfrenta un momento decisivo en su carrera dirigencial. El presidente de Club de Deportes Limache recibió un fallo favorable de la Primera Sala que lo absuelve de acusaciones de conducta antideportiva tras un partido y ahora, vuelve a poner su ojo en la presidente de la ANFP.
Ese mismo caso, que involucró al árbitro Héctor John, amenazaba con impedir su postulación a la testera del ente rector del balompié chileno.
El dirigente había manifestado en su momento que la situación podría tratarse de una campaña en su contra, aunque ahora, en conversación con Bío Bío Deportes, prefirió catalogarlo como “un error de interpretación”.
La resolución llega en un momento clave, considerando que César mantiene firme su intención de competir por la presidencia de la ANFP en las elecciones de noviembre.
Villegas se mostró satisfecho con el resultado y destacó el trabajo de su defensa legal, liderada por su abogada, quien presentó argumentos que resultaron convincentes para el tribunal.
Un precedente para los informes arbitrales
El fallo no solo beneficia a César, sino que también establece un precedente importante para el arbitraje chileno. “El informe arbitral tiene que ser más explícito, el mismo fallo lo dice, que si hay algún comentario fuera de lugar tiene que decir cuál fue el comentario”, explicó el dirigente, valorando que la resolución puede ayudar a evitar futuras sanciones injustas.
Respecto al árbitro Héctor Jona, protagonista del incidente y quien ha estado involucrado en otras polémicas durante la temporada, César prefirió no ahondar en críticas. “Él es una persona ya adulta, él sabe y yo creo que ya tiene una autocrítica de las cosas que tiene que corregir”, señaló.
El dirigente también asumió su parte de responsabilidad en el incidente, mostrando una actitud reflexiva sobre lo acontecido. Reconoció que debe “evitar todo roce, conflicto de intereses” especialmente después de los partidos, cuando la adrenalina aún está presente. Esta capacidad de autocrítica, según él mismo sostiene, lo fortalece de cara a su proyecto presidencial: “Soy una persona que día a día está en mejora como todas y no soy el dueño de la verdad”.
Con el camino despejado tras el fallo favorable, Villegas ratificó su aspiración de convertirse en el último presidente de la ANFP antes de la separación definitiva con la Federación de Fútbol de Chile. “Dios quiera y la Virgen en noviembre el 19 tener los votos suficientes para que me alcance para ser el próximo presidente”, expresó con optimismo, confiando en que este episodio, lejos de perjudicarlo, demuestra su transparencia y capacidad de reconocer errores ante los presidentes de clubes que deberán elegir al nuevo líder del fútbol profesional chileno.