El Vitesse, histórico equipo de los Países Bajos fundado en 1892, vive su momento más complicado y se teme su desaparición. Esto luego que esta jornada se confirmara la pérdida de la licencia de club profesional.
La determinación de la justicia neerlandesa significa que la institución, sumida en problemas administrativos y económicos, sea ‘borrado’ de la Segunda División e impedido de disputar un torneo oficial.
El club de Arnhem ya había sido castigado la pasada temporada por sus líos. Esa vez, estando en la división de honor, sufrió una resta de 18 puntos. Una sanción que, sin duda, lo condenó al descenso.
“El Comité de licencias independiente de la KNVB impuso al Vitesse una sanción de 18 puntos de partido descontados. El club de Arnhem recibe este castigo porque no ha cumplido repetidamente los requisitos de las normas de concesión de licencias durante un largo periodo de tiempo”, explicó la Federación.
Las faltas, dijeron esa vez, incluye “proporcionar información incorrecta que era importante para la investigación forense sobre posibles violaciones de la legislación de sanciones y retener información importante para la evaluación de la continuidad del Vitesse”.
Debido a la gravedad del asunto, la Federación había dicho que estudiaría sanciones adicionales. Y así se acabó determinando que perdieran la licencia de club profesional.
La reacción de Vitesse no tardó en llegar. A través de un comunicado, la dirigencia que asumió en 2023, luego que se fuera Valeri Ojf (mano derecha de Roman Abramovich) fue que “el club está completamente derrotado”.
“Hemos hecho todo lo posible durante el último período para cumplir con las condiciones establecidas, en colaboración con los inversores y otras partes interesadas”, agregó el escrito firmado por el presidente Michel Schaay, quien aseguró que mantendrán conversaciones para solucionar conflictos y que el club siga vivo.