Olimpia se quedó con el clásico del fútbol paraguayo al vencer por 2-0 a Cerro Porteño, pero el resultado pasó a segundo plano luego de que hinchas del conjunto local invadieran el campo de juego y protagonizaran graves incidentes en el estadio La Nueva Olla, en Asunción.
El momento más tenso comenzó después del segundo tanto del Decano, convertido por Bernardo Romeo Benítez. El festejo de los jugadores visitantes frente al banco de suplentes provocó la reacción de parte de la parcialidad azulgrana, desde donde comenzaron a lanzar proyectiles, incluso fragmentos de butacas, hacia el terreno de juego.
Ante el descontrol, el árbitro Gabriel Benítez debió suspender momentáneamente el encuentro, mientras los efectivos policiales intentaban contener a los hinchas que habían vulnerado los anillos de seguridad.
La situación obligó a los futbolistas y al cuerpo técnico de Olimpia a abandonar rápidamente la cancha y dirigirse a los vestuarios para evitar posibles agresiones. Entre los integrantes del plantel visitante se encontraba el chileno Esteban Matus, exjugador de Audax Italiano, quien permaneció en el banco de suplentes y no sumó minutos.
Aunque el compromiso logró reanudarse tras la intervención policial y la salida de parte del público, la violencia no terminó con el pitazo final. Mientras los jugadores de Olimpia celebraban la victoria, integrantes de la barra de Cerro Porteño rompieron nuevamente el dispositivo de seguridad e ingresaron en grupo al campo de juego.
La Policía respondió con balas de goma y gas pimienta para intentar controlar los enfrentamientos, en medio de corridas y escenas de pánico. Incluso, registros de los incidentes mostraron el traslado de una persona por parte del personal sanitario hacia una ambulancia.
Hasta ahora, no se ha informado oficialmente el número de heridos ni de detenidos. Sin embargo, los acontecimientos podrían derivar en importantes sanciones para Cerro Porteño, que además atraviesa un complicado presente deportivo y permanece alejado de los primeros puestos del campeonato.
Así, el triunfo de Olimpia, dirigido por Pablo ‘Vitamina’ Sánchez, quedó marcado por una nueva y preocupante postal de violencia en el fútbol paraguayo.