La lucha por un puesto en el ataque del Borussia Dortmund llegó a un punto de quiebre. Lucas Barrios, el goleador que había aterrizado en Alemania tras destacar en Colo Colo, pasó de ser una de las figuras del equipo a ver cómo Robert Lewandowski comenzaba a ganarle terreno.
Lo que parecía una competencia estrictamente deportiva habría terminado en un enfrentamiento a golpes, según el relato del exdefensor brasileño Felipe Santana.
Barrios llegó al Dortmund en 2009 y rápidamente se convirtió en una pieza importante del equipo dirigido por Jürgen Klopp. Sin embargo, la incorporación de Lewandowski, un joven delantero polaco de 22 años, abrió una disputa por la titularidad que con el tiempo se volvió cada vez más tensa.
El punto de inflexión llegó después de la Copa América de Argentina 2011. Barrios regresó a Europa lesionado, perdió su lugar en el once inicial y, una vez recuperado, comenzó a sumar minutos desde el banco de suplentes. Fue entonces cuando los problemas entre ambos delanteros empezaron a hacerse evidentes.
Según recordó Santana, Lewandowski comenzó a ignorar a su compañero cuando este ingresaba al campo para reemplazarlo, pese a que el polaco se detenía para saludar a otros jugadores.
“Me acuerdo como si fuera ahora: Lucas llega, va a entrar por Lewandowski, este se frena para chocarle la mano y Lewandowski pasa de largo. Lucas entra, no hace gol, y pasamos al segundo partido, lo mismo. Lucas le da la mano, Lewandowski pasa de largo”, relató el brasileño.
El gesto se habría repetido en más de una ocasión, hasta que Barrios decidió que no estaba dispuesto a tolerarlo. Siempre según el testimonio del exdefensor, el delantero paraguayo le anticipó que reaccionaría si volvía a ser despreciado por su compañero.
“¡Papi, yo no voy a aceptar esta payasada! ¡Si siempre lo traté bien y me sale con estas niñerías! (…) Si no me saluda hoy, lo agarro”, le comentó el exColo Colo.
La oportunidad llegó después de otro partido. Lewandowski volvió a pasar de largo cuando Barrios intentó saludarlo y, esta vez, el paraguayo cumplió lo que había anunciado.
“¡Pum! Y le pega un golpe en medio de la cara. ¡En la cara, mano! Yo salté la mesa así, intentamos separar a la gente en medio de esa gritería loca”, relató Santana, quien aseguró que tuvo que intervenir para ayudar a separar a los involucrados en medio del caos que se desató.
El incidente tuvo consecuencias para ambos futbolistas y para el ambiente interno del equipo. Barrios debió pagar una multa impuesta por el club, mientras que Lewandowski invitó a cenar al plantel tras el conflicto.
Más allá del episodio, el desenlace de la disputa deportiva también favoreció al delantero polaco. Con goles y actuaciones cada vez más destacadas, Lewandowski terminó consolidándose como la principal referencia ofensiva del Borussia Dortmund.