VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Matías Almeyda, destituido como entrenador del Sevilla, se despidió con orgullo, afirmando que dio todo por el equipo con honestidad y respeto al escudo. Deja el cargo a tres puntos del descenso, con 10 victorias, 7 empates y 15 derrotas en 32 partidos. Expresó su gratitud a jugadores, club, afición y prensa, destacando la importancia de su regreso al equipo.

El argentino Matías Almeyda, destituido este lunes del Sevilla como entrenador del equipo, habló respecto de su salida y su desempeño.

En su conversación con los medios de comunicación, manifestó que se va “con la tranquilidad de haberlo dado todo, con honestidad y con respeto por este escudo”, y ha añadido que “todos saben” que lo defendió “dentro y fuera de la cancha”.

Almeyda ha dejado el banquillo del Sánchez Pizjuán, al que llegó el pasado verano con contrato hasta 2028, a tres puntos de los puestos de descenso tras su derrota del sábado ante el Valencia (0-2).

En 32 partidos oficiales dirigidos, 29 de ellos en LaLiga y tres en la Copa del Rey, Almeyda ganó 10, empató siete y perdió 15.

“Desde el primer día sentí que este club no era uno más en mi carrera. Volver a esta casa tantos años después significaba mucho para mí, y lo viví con el corazón en cada entrenamiento y en cada partido”, afirmó el técnico bonaerense en un mensaje en su cuenta de Instagram.

Matías Almeyda agradeció “a los jugadores por su compromiso, por el esfuerzo y por no dejar de creer incluso en los momentos más difíciles, al club y a todas las personas que trabajan en él por su apoyo constante, a la afición y al periodismo” con el cual han “debatido de fútbol: ha sido un año de aprendizaje que le sumo a mi vida profesional”, dijo.

“Sé que el momento no es el que todos deseábamos, pero ha sido especial haber sido parte”, manifestó.