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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La futbolista iraní Sara Didar, presente en la Copa de Asia femenina en Australia, expresó la preocupación de sus compañeras por la guerra en Irán. En una rueda de prensa y al borde del llanto, mostró tristeza por lo sucedido en su país y pidió éxito y buenas noticias. La selección persa se enfrentará a Australia y Filipinas, y su clasificación ha sido celebrada por activistas de la igualdad de género. En Irán, las protestas han dejado miles de muertos, mientras los ataques israelíes y estadounidenses han cobrado más vidas. Irán ha respondido con ataques a países aliados de EE. UU.

La futbolista iraní Sara Didar, quien participa junto a la selección persa en la Copa de Asia femenina que se disputa en Australia, expresó este miércoles al borde del llanto la preocupación de sus compañeras por la guerra en su país.

Todas estamos preocupadas y tristes por lo que le ha sucedido a Irán, a nuestras familias y a nuestros seres queridos“, declaró Didar en una rueda de prensa, recoge el canal público australiano ABC.

La futbolista compareció ante los medios en la previa del encuentro entre Irán y la selección anfitriona acompañada por la seleccionadora del conjunto persa, Marziyeh Jafari, quien el domingo rehusó hacer comentarios sobre la muerte del líder iraní, el ayatolá Alí Jameneí, tras el ataque iniciado por Estados Unidos e Israel.

La delantera, con lágrimas en los ojos, también deseó hoy que Irán “tenga mucho éxito y buenas noticias“.

Espero que mi país esté muy vivo“, dijo a través de un intérprete antes de salir rápidamente de la sala de prensa.

Dida, de 21 años, fue una de las jugadoras que permaneció en silencio el pasado lunes durante el himno nacional de Irán antes del partido contra Corea del Sur, en el que perdieron 3-0.

El combinado iraní se medirá el jueves a Australia y el domingo a Filipinas, en el último encuentro de la fase de grupos.

La clasificación de la selección persa para la Copa de Asia femenina, la primera desde 2002, ha sido celebrada por activistas que defienden la igualdad de género, especialmente por la opresión que impone el régimen iraní a las mujeres, como el uso obligatorio del velo en espacios públicos.

Esta imposición fue uno de los detonantes de las protestas registradas este año en Irán, que se saldaron con 3.117 muertes reconocidas por el régimen islámico, aunque organizaciones de derechos humanos triplican ese balance.

Los ataques israelíes y estadounidenses dejan hasta ahora unos 787 muertos en Irán según los últimos datos de la Media Luna Roja, mientras la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a al menos 1.097 civiles, incluidos 181 niños menores de 10 años.

Irán, por su parte, ha respondido con ataques contra Israel, así como países aliados de Estados Unidos en la región y que albergan sus bases militares, como Kuwait, Arabia Saudita, Baréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.