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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En un acto cargado de simbolismo, los jugadores del Corinthians levantaron sus camisetas hasta la boca antes de su partido contra Cruzeiro como respuesta al presunto episodio de racismo contra Vinicius Junior. Con el mensaje "El racismo es un crimen, denuncia" en sus camisetas, replicaron la polémica en la que Gianluca Prestianni habría insultado racistamente al jugador brasileño.

En una escena cargada de simbolismo antes del duelo ante Cruzeiro, los jugadores del Corinthians salieron a fijar su postura ante el supuesto episodio de racismo contra el brasileño Vinicius Junior.

En la formación previa al encuentro por la cuarta ronda del Brasileirao, el plantel del ‘Timao’ levantó sus camisetas hasta la altura de la boca. No fue un gesto casual, sino que una respuesta directa frente a los recientes episodios de racismo que sacudieron al fútbol mundial.

En el cuello de la camiseta se leía el mensaje: “El racismo es un crimen, denuncia”. Mientras posaban para las cámaras, los futbolistas repitieron el gesto de cubrirse la boca.

Una imagen que inevitablemente remite a la polémica protagonizada por el argentino Gianluca Prestianni, jugador del Benfica portugués, quien presuntamente insultó de forma racista a Vinicius Junior durante un cruce por la Champions.

En aquella ocasión, Prestianni se tapó la boca al hablarle al brasileño, un detalle que generó sospechas y fuerte repercusión. El ariete madridista asegura que le dijo ‘mono‘.

Corinthians tomó esa misma imagen, la boca cubierta, y la resignificó. El club de Sao Paulo explicó la acción en un comunicado que acompañó la puesta en escena.

Contra el racismo y la cobardía, hoy salimos al campo así. Alzando el Manto. Mostrando el mensaje. Dejando claro de qué lado estamos. El racismo es un crimen. Denuncie. Llame al 190”, indicó.

La intervención no llega en un vacío. Coincide con los insultos racistas que recibió el arquero Hugo Souza al abandonar el estadio de Canindé, del Portuguesa, tras la clasificación a cuartos del Campeonato Paulista, otro episodio que volvió a encender alarmas.