El árbitro español José Luis García Yagüe fue ingresado este fin de semana en el Hospital Universitario de Burgos, tras ser agredido por el padre de uno de los jugadores al término del partido entre Aranda Riber y Capiscol C.F de la Primera Provincial de cadetes.
Los hechos ocurrieron en el Complejo Deportivo Juan Carlos Higuero de Aranda de Duero. Una vez finalizado el partido, el progenitor de uno de los jugadores del equipo visitante accedió a los vestuarios y agredió al colegiado, según explicaron testigos presenciales a EFE.
Como consecuencia de la agresión, el árbitro cayó al suelo con fuerza y perdió la consciencia durante varios minutos. Por su parte, el presunto agresor fue detenido y prestó declaración en la Comisaría de la Policía Nacional de Aranda de Duero.
A través de un comunicado, el Ayuntamiento de Aranda expresó su “más enérgica condena ante la intolerable agresión“. En el mismo, añadió que “este tipo de actos violentos no tienen cabida en el deporte y mucho menos en el ámbito del deporte base, donde se promueven valores como el respeto, tolerancia, el compañerismo y el juego limpio”.
“El deporte debe ser un espacio seguro para todos, dentro y fuera de la pista. Es responsabilidad de cada uno de nosotros trabajar para erradicar cualquier forma de agresión o comportamiento antideportivo”, agregó el Ayuntamiento, que pidió respeto para quienes dedican su tiempo a que los niños puedan desarrollar una actividad deportiva.
Además, también exteriorizaron su apoyo a los familiares de la víctima y ofrecieron respaldo al club local en caso de que se decida emprender acciones legales por los hechos.
El informe sobre el estado del árbitro
El colegiado agredido, de 59 años, permanece ingresado en observación en la UCI del Hospital Universitario de Burgos con fracturas en el cráneo -esfenoides y occipital-, la mandíbula y el hombro por lo que tendrá que ser operado.