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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En un triste episodio durante el partido entre Palmeiras y Cerro Porteño por la Copa Libertadores Sub 20, los jugadores Figuereido y Luighi fueron víctimas de gestos e insultos racistas al abandonar el campo de juego. Luighi, delantero del equipo brasileño, no pudo contener las lágrimas ante el repudiable acto de racismo, siendo incluso objeto de un gesto de "mono" por parte de un espectador con un bebé en brazos, lo que generó un impacto generalizado. A pesar de la condena mundial y la indignación, Luighi expresó su dolor en redes sociales y Palmeiras emitió un comunicado repudiando el acto criminal de racismo y prometiendo acciones para sancionar a los responsables.

Condena mundial. Un lamentable episodio se vivió la noche del jueves en el partido entre Palmeiras y Cerro Porteño, válido por la segunda fecha del Grupo C de la Copa Libertadores Sub 20.

Dos jugadores del conjunto brasileño, Figuereido y Luighi, sufrieron gestos e insultos racistas al abandonar el campo de juego del estadio Gunter Voghel.

Luighi, delantero del ‘Verdao’, fue quien se vio más afectado. El ariete de 18 años no aguantó las lágrimas a la hora de salir de la cancha y sentarse en el banco.

Incluso, un hombre con un bebé en brazos realizaba repetidamente el repudiable gesto de “mono”. Impactante imagen.

Luighi comenzó a llamar airadamente la atención del juez del partido, que frenó las acciones por unos instantes. Tras el encuentro, la transmisión oficial entrevistó al jugador, quien se mostró sorprendido al no ser consultado por el acto de racismo que se vivió en el recinto.

No, no. ¿Es en serio esto? ¿No me van a preguntar sobre el acto de racismo que ocurrió hoy conmigo? ¿De verdad? ¿Hasta cuándo vamos a pasar por esto? Dime, ¿hasta cuándo? Lo que me hicieron es un crimen, ¿no van a preguntar sobre eso?“, indicó.

Luego, Luighi se desahogó con un mensaje en su cuenta de Instagram. “Duele el alma. Y es el mismo dolor que todos los negros han sentido a lo largo de la historia, porque las cosas evolucionan, pero nunca están 100% resueltas”, escribió.

“El episodio de hoy deja cicatrices y debe ser visto como lo que realmente es: un crimen. ¿Hasta cuándo? Esa es la pregunta que espero que no sea necesaria hacernos en algún momento. Por ahora, seguimos luchando”, agregó.

Palmeiras salió de inmediato a condenar el hecho, lanzando un comunicado. “Es inaceptable que, una vez más, un club brasileño tenga que lamentar un acto criminal de racismo ocurrido en partidos válidos por competiciones de la CONMEBOL”, dijo.

Tomaremos todas las acciones posibles para que todos los involucrados en este repugnante episodio de discriminación sean debidamente sancionados… ¡El racismo es un crimen! ¡Y la impunidad es cómplice de los cobardes!¡Tus lágrimas, Luighi, son nuestras! ¡La familia Palmeiras está orgullosa de ti!“, cerró.