No es de extrañar que el mal momento futbolístico del PSG requiera soluciones inmediatas. Y es que el equipo, que prometía mucho más con la llegada de Lionel Messi para sumarlo a Neymar y Mbappé, ha quedado claramente en una histórica deuda en la ambición máxima del club: la Champions League.
Ante el lúgubre escenario, el presidente del París Saint-Germain, Nasser Al-Khelaifi dejó entrever una serie de cambios relacionados a la estructura y política del equipo, dominada por la tendencia de fichar grandes estrellas desde el comienzo de su mandato en 2011.
“Es el fin del bling bling“, dijo. Asimismo, y según cuenta Diario AS, el objetivo de los parisinos es potenciar la cantera, “esa que ha forjado a jugadores y que ha visto como temporada tras temporada, se producía una emigración continua de ellos ante la falta de oportunidades”.
Tales son los casos, por ejemplo, de Kingsley Coman (Bayern Múnich), Christopher Nkunku (RB Leipzig) o Moussa Diaby (Bayer Leverkusen), formados en el PSG y que en su momento, no tuvieron espacio en su conjunto de origen.
Por otra parte y respecto al panorama actual en el vestuario del Parc des Princes, se habla de la continuidad de Kylian Mbappé con una figura de ‘eje’ dentro del plantel.
De acuerdo con el citado medio, el talentoso campeón del mundo con Francia en 2018 no se moverá del equipo, dado que “la prioridad del proyecto es hacer un equipo en torno a él, es decir, formado principalmente por jugadores franceses, que conozcan la Ligue 1 y que puedan dotarle de una identidad clara al PSG“.
Por último y en esa misma línea, el equipo gestionado deportivamente por Luis Campos estaría contando con los nombres de Randal Kolo Muani (Frankfurt), Khéphren Thuram (Niza), Manu Koné (Borussia Monchengladbach) y el propio Moussa Diaby en su carpeta.