VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Manuel Pellegrini, entrenador del Betis, y su equipo cumplieron con una promesa hecha la temporada pasada al completar el Camino de Santiago tras la clasificación del club para la Champions League. Tras el partido contra el Deportivo de la Coruña, aprovecharon la pausa por la fecha FIFA para caminar unos 40 kilómetros hasta la plaza del Obradoiro, finalizando así el recorrido.

Manuel Pellegrini cambió por unos días el césped, los entrenamientos y el análisis de rivales por las botas de peregrino.

Según Marca, el entrenador chileno y varios integrantes de su cuerpo técnico aprovecharon el parón internacional para saldar una deuda que habían adquirido la pasada temporada: completar el tramo final del Camino de Santiago si el Betis conseguía regresar a la Champions League.

La clasificación del conjunto verdiblanco para la máxima competición continental, más de dos décadas después de su última participación, convirtió aquella promesa en una tarea pendiente. Este fin de semana llegó el momento de cumplirla.

El Betis disputó el domingo su partido de la séptima jornada de Liga ante el Deportivo de la Coruña. Una vez terminado el encuentro, el calendario ofreció a Pellegrini y a sus colaboradores el escenario perfecto para afrontar el reto. Con casi tres semanas sin competición liguera debido a la fecha FIFA, el entrenador decidió prolongar su estancia en Galicia y poner rumbo a Santiago.

Durante un par de días, el grupo recorrió alrededor de 40 kilómetros a pie por las últimas etapas del Camino, con el objetivo de alcanzar la plaza del Obradoiro. Y lo consiguieron.

Frente a la Catedral de Santiago de Compostela, Pellegrini y sus acompañantes inmortalizaron el final del recorrido. La imagen fue compartida en Instagram por Toni Doblas, entrenador de porteros del Betis, como testimonio de una promesa que había quedado pendiente desde la pasada temporada.

El Camino de Santiago, más allá de su dimensión religiosa, reúne desde hace siglos a personas que lo recorren por razones espirituales, personales o simplemente como un desafío. Para quienes completan las etapas con Santiago como destino, la llegada a la plaza del Obradoiro representa el momento culminante del recorrido.

Para Pellegrini, además, tenía un significado especial. Era la celebración elegida para premiar el objetivo de devolver al Betis a la máxima competición europea.