En las oficinas del estadio Benito Villamarín se soban las manos por cuánto dinero acaba de asegurar Manuel Pellegrini con la clasificación del Betis a la Champions League, torneo que jugará por segunda vez y después de 21 años.
El chileno no solo volvió a meter a los verdiblancos en la élite europea, sino que también abrió la puerta al mayor ingreso económico de la historia reciente de la institución.
El impacto es gigantesco. Solo por entrar a la Fase de Liga de la Champions, el conjunto verdiblanco recibirá 18,6 millones de euros. A eso se suman cerca de 30 millones más por garantizar el quinto puesto en la liga española, en una temporada que terminó transformándose en oro puro para las arcas béticas.
El negocio recién empieza
Cada triunfo en la próxima Champions significará otros 2,1 millones de euros. Un empate dejará 700 mil. Y si el equipo logra firmar una campaña histórica, los premios siguen escalando. Terminar primero en la Fase de Liga puede aportar casi 10 millones adicionales, mientras que clasificar a octavos asegura otros dos millones más.
Incluso en el peor escenario posible, el Betis recibirá dinero. Si acaba último en la tabla, igualmente cobrará 275 mil euros. Una realidad que marca una distancia brutal respecto a la Europa League, torneo que esta temporada apenas le reportó 4,3 millones.
Por eso la clasificación tiene un peso mucho mayor que el deportivo. Pellegrini no solo devolvió al club a la Champions, sino que le entregó músculo financiero para competir en otro nivel.
El ‘Ingeniero’, que renovó hasta 2027, evitó asegurar su continuidad inmediata tras sellar el boleto europeo. “Ya veremos qué pasa más adelante”, lanzó después del triunfo ante Elche, en una frase que sonó más a advertencia que a duda.
Pellegrini sabe que la Champions exige más. Esta temporada sufrió durante meses las bajas de figuras clave como Isco y Giovanni Lo Celso, y entiende que repetir la hazaña requerirá una plantilla más profunda y competitiva.
La presión ahora cambia de lado. El DT chileno ya hizo su trabajo y ahora será la directiva la que deberá demostrar si está preparada para acompañarlo en el salto definitivo.