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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Huachipato fue duramente castigado por la Conmebol por cánticos xenófobos y pirotecnia durante su partido ante Carabobo en la Copa Libertadores. La sanción incluye una multa de 100 mil dólares y jugar los próximos dos encuentros internacionales en casa a puertas cerradas.

Huachipato recibió en las últimas horas un severo castigo de la Conmebol por cánticos xenófobos durante el encuentro ante Carabobo por la Copa Libertadores.

La Unidad Disciplinaria del ente rector del fútbol sudamericano actuó con rapidez y firmeza tras los incidentes ocurridos en Talcahuano.

El fallo no dejó espacio a interpretaciones. El club acerero vulneró normas clave relacionadas con la conducta de sus hinchas y los insultos discriminatorios.

El castigo es doble y contundente. Por un lado, una multa de 100 mil dólares que será descontada directamente de sus ingresos por competiciones internacionales. Además, Huachipato deberá disputar sus próximos dos partidos internacionales como local sin público.

En aquel cruce, válido por la fase previa del torneo continental y en el que el elenco de Jaime García acabó siendo eliminado ante los venezolanos, un puñado de fanáticos acereros cantaron al unísono “el veneco tiene hambre”.

Multa a Cobresal y advertencia a Audax Italiano

Además, el duelo entre Cobresal y Audax Italiano por la fase previa de la Copa Sudamericana también dejó repercusiones fuera de la cancha.

El cuadro minero fue sancionado con una multa cercana a los 18 mil dólares debido a incumplimientos del manual de clubes y deficiencias en el reglamento de seguridad, en un partido que incluso vio retrasado su inicio por problemas en el suministro eléctrico en Calama.

En paralelo, el conjunto de colonia logró sortear consecuencias más severas. Pese a que algunos de sus hinchas protagonizaron incidentes al escalar estructuras no habilitadas, la resolución del juez único de la comisión disciplinaria, Eduardo Gross, se tradujo únicamente en una advertencia formal.