O’Higgins vive una jornada cuesta arriba en Brasil, por la fase clasificatoria de la Copa Libertadores, marcada por un fallo arbitral que cambió el rumbo del partido poco antes del descanso.

El Capo de Provincia no solo recibió un golpe tempranero que silenció cualquier intento de sorpresa en la tierra de la samba, sino que además quedó en el centro de una jugada que desató la indignación rancagüina.

El árbitro argentino Maximiliano Ramírez sancionó un penal -supuesto empujón de Felipe Faúndez a Erick Pulga- que dejó más dudas que certezas y que terminó transformándose en el 2-0 para el conjunto local a los 45+1’. Lo reclamó todo el cuadro forastero.

Cuando los chilenos intentaban recomponerse del primer tanto, el cobro desde los 12 pasos inclinó la balanza hacia Bahía. Una decisión discutida por el elenco celeste, que hoy juega de negro.

En el arranque del segundo lapso, el equipo que dirige Lucas Bovaglio descontó a través de Arnaldo Castillo (54′) y encendió su ilusión internacional. Por ahora, el duelo se estaría definiendo a penales.