La jugadora de las Indiana Fever de la WNBA, Sophie Cunningham, volvió a situarse en el centro del debate sobre la participación de deportistas transgénero en el deporte femenino al reafirmar, sin matices, las declaraciones que concedió recientemente.
En la oportunidad, la deportista a la que han bautizado como “MAGA (Make America Great Again) Barbie”, señaló a ESPN que es “cuestión de sentido común” impedir que las deportistas transgénero compitan en deportes femeninos.
Lejos de suavizar su postura, aseguró que seguirá defendiendo lo que considera una cuestión de protección para las mujeres y las niñas.
Antes del partido de las Indiana Fever frente a las Connecticut Sun, Cunningham respondió a la controversia generada por sus declaraciones y dejó claro que no piensa cambiar de opinión.
“Dije lo que dije. Creo que es una cuestión de sentido común. Y creo que siempre pensaré así. Considero muy importante proteger a los niños, incluidas las niñas que participan en esa categoría. Me mantengo firme en lo que dije“, declaró la jugadora.
Previo a la confirmación de sus dichos, Cunningham había manifestado su deseo de “proteger a las niñas en los vestuarios” y sostuvo que “no deberían tener que enfrentarse a hombres biológicos“, unas palabras que reavivaron un debate cada vez más presente en el deporte estadounidense.
La discusión sobre la participación de atletas transgénero en competiciones femeninas ha adquirido un fuerte componente político en Estados Unidos. En los últimos meses, la Corte Suprema respaldó las prohibiciones estatales que impiden a deportistas trans competir junto a atletas cisgénero, aproximadamente un año después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva con el objetivo de restringir esa participación en los deportes femeninos.
Cunningham aseguró que sus declaraciones no responden a una militancia política, sino a sus convicciones personales.
“Yo no soy una persona muy política“, afirmó, al tiempo que explicó que decidió expresar públicamente su opinión por considerar que está defendiendo principios fundamentales.
La jugadora también hizo referencia al Título IX, la histórica ley de igualdad de género aprobada en 1972 que prohíbe la discriminación por razón de sexo en programas educativos financiados con fondos federales y que es considerada una pieza clave para el desarrollo del deporte femenino en Estados Unidos.
“Por eso existe el Título IX. Por eso tenemos a algunas de las grandes figuras del deporte femenino. Si el Título IX y el deporte femenino no estuvieran protegidos, no oiríamos hablar de mujeres en el deporte. Por eso creo que es realmente importante protegerlo en el futuro”, sostuvo.
Al ser consultada sobre si sus palabras podían interpretarse como un ataque hacia las deportistas transgénero, Cunningham rechazó esa interpretación y aseguró que su postura no nace del rechazo hacia ningún colectivo.
“Pero también estoy aquí para apoyar a las mujeres biológicas, y creo que hay derechos que deben protegerse. Y, como dije, me mantendré firme en eso. Nunca flaquearé en mis convicciones al respecto. Pero jamás he dicho que odie a la comunidad trans“, apuntó la jugadora.
La defensa de la Casa Blanca a Cunningham
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, expresó este jueves su apoyo a la estrella de las Indiana Fever, Sophie Cunningham, después de que Cunningham manifestara públicamente su respaldo a la protección del deporte femenino frente a la participación de atletas transgénero.
“Es aún más absurdo que Sophie Cunningham, una atleta femenina muy destacada por derecho propio, diga esa verdad: que los hombres no deberían competir en deportes femeninos. La reacción negativa que está recibiendo por parte de demócratas y figuras de izquierda en todo el país es asombrosa“, declaró Leavitt.
“Está claro que están muy desconectados de la opinión del público estadounidense sobre este tema, que, una vez más, es un asunto en el que el apoyo es de aproximadamente 80 a 20. Es simplemente sentido común“, añadió.