Un total de 26 personas fueron acusadas de arreglar partidos de básquetbol universitario en Estados Unidos, y de una liga profesional en China, en presunta trama criminal transnacional.
La información fue entregada por fiscales federales norteamericanos respecto de una acusación presentada en Filadelfia.
La movida judicial incluye cargos por soborno y abarca casi 30 juegos en los cuales, aparentemente, se realizaron grandes apuestas sobre resultados. Según la acusación, antes de los juegos, una parte de los involucrados pagaba a los jugadores para que rindieran por debajo de su nivel.
“Denunciamos una amplia conspiración criminal internacional de jugadores, exalumnos y apostadores profesionales que amañaron partidos por todo el país y envenenaron el espíritu competitivo estadounidense por beneficio económico”, dijo el fiscal federal David Metcalf en rueda de prensa.
La acusación revela una red ilegal de apuestas deportivas originada en China alrededor de septiembre de 2022.
Entre los involucrados, pero no acusado, se encuentra el exjugador de los Chicago Bulls en la NBA, Antonio Blakeney. Según trascendió, habría sido reclutado por los conspiradores para influir en los resultados de partidos de liga de la Asociación China de Baloncesto, donde jugaba para el equipo Jiangsu Dragons.
Blakeney, de 29 años, disputó las temporadas 2017 y 2019 en la NBA con los Bulls.
“Como resultó rentable, decidió trasladar su operación a Estados Unidos, al mundo del básquet masculino de la División I de la NCAA”, afirmó Metcalf, en referencia a la popular liga universitaria estadounidense.
En Estados Unidos, los acusados presuntamente ofrecieron a más de 39 jugadores universitarios sobornos de 10.000 hasta 30.000 dólares por partido y realizaron apuestas por varios millones de dólares.
Más de una docena de los acusados han jugado básquetbol universitario en los últimos tres años.
En caso de ser declarados culpables de los cargos de soborno, los acusados podrían enfrentarse a hasta cinco años de prisión.