Los Minnesota Timberwolves eliminaron la noche del miércoles a Los Angeles Lakers llevándose por 1-4 la serie de primera ronda de los playoffs de la NBA tras derrotar 96-103 a los angelinos, firmando un auténtico golpe de realidad para el equipo de LeBron James que aspiraba a todo tras la llegada de Luka Dončić.
Como visitante, los Timberwolves dominaron con sus hombres grandes a los Lakers, muy necesitados de altura en estos ‘playoff’. Rudy Gobert anotó 27 puntos y atrapó 24 rebotes. Julius Randle aportó 23 puntos.
Poco importó que la estrella de los Timberwolves, Anthony Edwards, solo anotase 15 (aunque atrapó 11 rebotes y repartió 8 asistencias), fallando 3 de cada 4 tiros. Tampoco que Minnesota estuviera especialmente desacertado desde el triple con un 7 de 47 (14,9 %).
Su dominio del rebote (65 a 48) les permitió gozar de segundas y terceras oportunidades frente a unos Lakers que veían como se les escapaba la posibilidad de anillo.
Para los Lakers, Luka Dončić anotó 28 puntos, atrapó 7 rebotes y repartió 9 asistencias pese a jugar todo el segundo tiempo con molestias por una caída antes del descanso. Rui Hachimura aportó 23 puntos, LeBron James 22 y Austin Reaves se quedó con 12.
Era un partido a vida o muerte para los Lakers, pero en el primer tiempo cedieron el control a los Timberwolves, 1-3 arriba en la eliminatoria. En el segundo cuarto redujeron al mínimo su desventaja, pero cada vez que se acercaban, encontraban respuesta de los Timberwolves.
Más cuesta arriba se hizo cuando Doncic tuvo que retirarse a los vestuarios poco antes del descanso con una aparente lesión en la espalda tras caer golpeado por Donte DiVincenzo y Gobert.
Tras la vuelta de Doncic, Lakers y Timberwolves jugaron un tercer y último cuarto a la defensa, sin poderse despegar del otro en el marcador, hasta que los angelinos perdieron por faltas a Finney-Smith. Minnesota aprovechó el momento para fulminar a los Lakers.