Fred Defour | Agence France-Presse

Estados Unidos acusa a Huawei de robar secretos industriales y de colaborar con Irán

Por Bernardita Villa
La información es de Agence France-Presse

14 febrero 2020 | 08:55

La justicia estadounidense reforzó el jueves la presión contra el gigante chino de las telecomunicaciones Huawei al presentar tres nuevos cargos penales en su contra, mientras la suerte de la heredera de la compañía, en prisión domiciliaria en Canadá, sigue en suspenso.

El fiscal federal de Brooklyn, Richard Donaghue, acusó a Huawei de robo de secretos industriales y de esquivar las sanciones de Estados Unidos contra Corea del Norte.

Estos tres nuevos cargos se suman a los 13 que la empresa ya enfrentaba desde hace un año en la corte federal de Brooklyn por fraude bancario y la presunta violación de sanciones estadounidenses contra Irán.

Inculpada por los primeros cargos en enero de 2019, la directora financiera de Huawei, Meng Wanzhou, actualmente bajo arresto domiciliario en Canadá, sigue figurando en la nueva acusación, aunque sin ser acusada de nuevos cargos.

La justicia canadiense aún no se ha pronunciado sobre su extradición reclamada por Estados Unidos.

“Esta nueva inculpación es parte del intento del Departamento de Justicia de dañar de manera irrevocable la reputación de Huawei y sus negocios por razones relacionadas con la competencia, más que con la aplicación de la ley”, dijo la firma en un comunicado.

“El gobierno no ganará y probaremos que estos cargos son infundados e injustos”, añadió.

El Departamento de Comercio estadounidense renovó este jueves una vez más el plazo dado a Huawei para seguir vendiendo servicios a compañías estadounidenses, esta vez por 45 días, mientras busca alternativas a este gigante que Washington considera como una amenaza para su seguridad nacional.

Varias compañías de telecomunicaciones estadounidenses dependen del equipamiento más barato de Huawei para llevar el servicio de wifi a áreas remotas rurales y deberán ahora buscar a otro socio.

Riesgo de espionaje en EEUU

Con el trasfondo de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el gobierno de Trump considera que existe un riesgo de que Huawei, el mayor proveedor de equipos de telecomunicaciones del mundo, espíe para el gobierno chino.

El miércoles, funcionarios estadounidenses anónimos citados por el diario The Wall Street Journal acusaron a Huawei de acceder secretamente a las redes de telecomunicaciones mundiales a través de “puertas traseras” diseñadas para ser usadas por las fuerzas de la ley.

La empresa respondió que estas acusaciones eran “una cortina de humo” y recordaron que, según un artículo del diario The Washington Post publicado el martes, la CIA utilizó durante décadas su propia compañía de lenguaje cifrado para espiar a otros países.

Estados Unidos ha pedido a muchos países que prescindan de la infraestructura de Huawei para el despliegue de la nueva red telefónica 5G.

El gobierno chino reiteró el viernes que Estados Unidos ejerce un acoso económico contra Huawei y urgió a “cesar inmediatamente una ilógica opresión contra las empresas chinas”.

El fiscal Donaghue indicó en la inculpación que Huawei se dedicó al robo de secretos industriales desde el año 2000 hasta ahora, y que en 2013 implementó una política interna que alentaba a sus empleados a “robar informaciones confidenciales de rivales” con sede u oficinas en Estados Unidos, a cambio del pago de primas.

La compañía china es acusada de intentar reclutar empleados de empresas estadounidenses de telecomunicaciones, y de obtener de ellos informaciones vinculadas a la tecnología de las compañías.

Estos datos le permitieron lanzar productos similares a los de sus competidores, a precios de venta menor, según la nueva inculpación.

Entre los ejemplos citados está el de un salón profesional en Chicago en 2004, donde un empleado de Huawei fue descubierto en plena noche intentando fotografiar el servidor informático de un competidor, que había desarmado.

Huawei sostuvo entonces que el individuo, que llevaba un pase que leía “Weihua”, era un subalterno que fue al salón por iniciativa propia, aunque su currículum menciona que era ingeniero jefe en investigación y desarrollo de la empresa.

La fiscalía de Brooklyn asegura que la compañía participó en varios proyectos en Corea del Norte, aunque uno de sus dirigentes había indicado en 2012 a un comité legislativo estadounidense, bajo juramento, que Huawei no tenía actividades en ese país.

La acusación precisa que a través de su filial no oficial Skycom en Irán, Huawei esquivaba el embargo a la República Islámica.

“Huawei también asistía al gobierno de Irán instalando equipos de vigilancia, incluido el utilizado para vigilar, identificar y detener manifestantes en las protestas antigubernamentales de 2009 en Teherán”, añade.

Hace casi un año, en marzo de 2019, Huawei se declaró no culpable de los 13 cargos iniciales ante un juez federal de Nueva York.

Un total de cinco compañías están acusadas, todas filiales de Huawei, así como Meng Wanzhou y otros directivos del grupo “que aún no han sido detenidos” y cuyos nombres aparecen tachados con marcador en el acta de acusación.