Este jueves 2 de octubre, el Centro Cultural Estación Mapocho abrirá sus puertas a dos nuevas exposiciones fotográficas que dialogan entre sí a través del retrato y la exploración de la vida cotidiana: “Mujeres”, de la fotógrafa belga Céline Chariot Ninane, y “Mujeres y Hombres de Aysén: retratos y faenas”, del fotógrafo y biólogo chileno Manuel Echeverría de Cárcer.
A través de geografías y contextos distintos, ambos artistas se acercan a lo más íntimo de la experiencia humana: los espacios domésticos, los gestos cotidianos y la construcción de identidad en relación con el territorio y la cultura.
Las muestras se encontrarán abiertas al público con entrada liberada hasta el 5 de noviembre, de martes a domingo, de 11:00 a 14:00 y de 15:00 a 18:00 hrs.
Mujeres – Céline Chariot Ninane
La Estación Mapocho, en conjunto con la Representación Valonia-Bruselas en Chile – Embajada de Bélgica, presentan la exposición Mujeres, de la fotógrafa belga Céline Chariot Ninane.
Esta reúne 20 retratos de gran formato tomados a lo largo de viajes y encuentros de la fotógrafa por países como Bélgica, Chile, Benín y Rumania. Cada imagen retrata a una mujer en su propio hogar, la que tuvo la libertad de escoger el lugar donde ser fotografiada.
Así, la artista captura la autenticidad de la vida cotidiana y la diversidad cultural, invitando a reflexionar sobre la experiencia femenina más allá de fronteras y diferencias.
Curada por Verónica Besnier, Mujeres también propone un cuestionamiento sobre la forma en que la sociedad ha construido estereotipos de feminidad, desde íconos como Barbie, presentada en 1959 como la “mujer perfecta”, hasta la publicidad contemporánea, que sigue utilizando la figura femenina como herramienta de consumo y deseo.
Sobre esto, la fotógrafa puntualizó que “este trabajo es lo opuesto a ‘sé bella y cállate’. Mi deseo es mostrar a la mujer tal como es. Como uno la ve todos los días. Auténtica, única en su estilo, sus colores, sus costumbres, su cotidianidad. Una captura de imagen, un instante, una oportunidad de decir ‘basta, eso es lo que soy y mírenme’”.
Entre los trabajos de la artista destacan registros sobre Chernobyl, el genocidio de Srebrenica, la precariedad en asentamientos gitanos de Rumanía y la pandemia de Covid-19 en Bélgica.
Mujeres y Hombres de Aysén – Manuel Echeverría
A través de retratos en blanco y negro, Manuel Echeverría nos transporta al mundo remoto de los canales de Aysén a comienzos de los años ochenta. En busca de una naturaleza intacta, el fotógrafo se embarcó en un viaje que lo llevó a convivir con familias que habitaban los fiordos, islas y bosques fríos del extremo austral, encontrando en don Juan y su familia a los protagonistas de esta serie.
Las imágenes capturan el recorrido realizado por el fotógrafo y la vida cotidiana de mujeres y hombres en medio de un paisaje marcado por la lluvia, el silencio y la espesura, reflejando la profunda relación entre ser humano y la naturaleza, un tema que ha guiado la obra de Echeverría desde 1978.
Con una trayectoria que combina la investigación científica y la fotografía, el autor ha expuesto en Chile y Francia, explorando diversos territorios como el desierto de Atacama y Zapallar. En Mujeres y hombres de Aysén, invita a reencontrarnos con un tiempo detenido y con la fuerza humana que persiste en medio de la naturaleza indómita del sur de Chile.
Dos miradas, una misma búsqueda: la intimidad como territorio común
Aunque sus contextos son radicalmente distintos, estas exposiciones se encuentran en un territorio compartido: el retrato humano como una ventana a la intimidad y la identidad.
En Mujeres, la cámara de Céline Chariot Ninane se adentra en hogares alrededor del mundo, espacios donde la identidad se construye entre objetos, costumbres y gestos. Sus retratos revelan la complejidad y diversidad de la experiencia femenina, despojando a las mujeres de los estereotipos con los que la sociedad intenta moldearlas.
Por su parte, Mujeres y Hombres de Aysén sitúa a los espectadores en otro tipo de intimidad: la de una familia que habita un territorio remoto, enfrentando la dureza y belleza de la naturaleza austral. En estas imágenes, el hogar se expande más allá de las paredes, integrando el paisaje como parte de la existencia misma.