Cultura
Sobre la nueva edici√≥n de ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ de Max Weber
Publicado por: Alberto Mayol
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El jueves 6 de noviembre de 2014 en FILSA se present√≥ la nueva edici√≥n de ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ de Max Weber. Una nueva edici√≥n que recoge un largo viaje de definiciones y reconstrucciones de la obra en Alemania, luego entre los weber√≥logos del mundo y finalmente en la labor castellana que Francisco Gil realiza para el Fondo de Cultura Econ√≥mica, apoy√°ndose en el trabajo cr√≠tico realizado en las √ļltimas d√©cadas y en la primera traducci√≥n castellana, la ya cl√°sica de Jos√© Medina Echavarr√≠a y un equipo de destacados intelectuales en 1944.

Nuestra comunidad sociol√≥gica, hist√≥ricamente muy influida por Weber, ha recibido esta novedad editorial con postmoderno desgano. Los especialistas chilenos quiz√°s hayamos hecho carne esa frase con la que el mismo Weber ironiza sobre los habitantes de la ‚Äėjaula de hierro‚Äô: ‚Äúespecialistas sin esp√≠ritu, hedonistas sin coraz√≥n‚ÄĚ. Lo cierto es que la nueva edici√≥n no tuvo ocasi√≥n de ser comentada en el reciente Congreso de Sociolog√≠a ni ha obtenido la atenci√≥n debida.

La nueva edición en castellano ha sido revisada, comentada y anotada por Francisco Gil. El estudio preliminar del mismo Gil es un compendio formidable de la problemática condición de la obra, que pasamos a relatar en un resumen ilustrativo.

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En 1997 el Congreso Mundial de Sociolog√≠a abord√≥ el desaf√≠o de realizar un balance cr√≠tico del legado sociol√≥gico del siglo XX. Durante dos a√Īos una encuesta fue aplicada en m√°s de 30 pa√≠ses entre acad√©micos de la sociolog√≠a. ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ de Max Weber fue elegida la obra m√°s relevante del siglo XX. Dado este resultado, uno de los principales investigadores de Max Weber, Wolfgang Schluchter, fue invitado a comentar el resultado. Dijo que efectivamente sol√≠a ocurrir que ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ fuera considerada la obra m√°s influyente del siglo XX en la sociolog√≠a, pero que hab√≠a un detalle: la obra no es un libro y el t√≠tulo no es del autor. El libro m√°s influyente del siglo XX bien pod√≠a ser un cuadro de Magritte mostrando la obra de Weber y titulado: ‚Äúesto no es un libro‚ÄĚ.

Pod√≠a parecer una impostura de Schluchter, o quiz√°s el comienzo de una novela de Umberto Eco. Sin embargo, la verdad era simple: Schluchter hablaba con propiedad, pero tambi√©n desde la inquietud del desaf√≠o mayor: √©l mismo estaba a cargo de la edici√≥n cr√≠tica de la totalidad de la obra de Max Weber. ¬ŅY qu√© se pod√≠a hacer con Econom√≠a y Sociedad? ¬ŅQu√© hacer con una obra de la que solo una cuarta parte Max Weber envi√≥ a la imprenta? ¬ŅQu√© hacer con la obra que fue completada con diversos apuntes por Marianne, la esposa de Weber? ¬ŅQu√© hacer con la obra intervenida despu√©s en la edici√≥n de Winckelmann con criterios editoriales hoy seriamente cuestionados? ¬ŅQu√© hacer con la obra m√°s importante del siglo si el propio Max Weber nunca la habr√≠a juzgado ni siquiera como su texto m√°s importante? Para Tenbruck, uno de los principales analistas cr√≠ticos de la obra de Weber, la tesis central de Max Weber como autor es la del desencantamiento del mundo como resultado de la racionalizaci√≥n de las ideas religiosas. Y esta tesis es no solo tard√≠a, sino la clave de la ‚Äú√Čtica econ√≥mica de las religiones universales‚ÄĚ, (conocida y publicada como ‚ÄúEnsayos sobre sociolog√≠a de la religi√≥n‚ÄĚ); careciendo ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ de centralidad en esa tesis.

Tenemos un libro que no es un libro; una obra que gana en cada concurso de la relevancia del siglo XX, pero que pierde en el juicio de la obra m√°s relevante de su mismo autor; una obra que nace de un plan colectivo y termina siendo individual (Weber era el editor de una obra de diversos autores); una obra que no tiene el t√≠tulo original (‚ÄúLa econom√≠a y los √≥rdenes y poderes sociales‚ÄĚ era el nombre que le dio Weber y la palabra ‚Äėsociedad‚Äô pr√°cticamente no es usada por Weber). Por eso, cuando en 1978 se nombr√≥ una comisi√≥n ad hoc para emprender la publicaci√≥n cr√≠tica integral de Max Weber, las primeras conclusiones fueron inc√≥modas: hab√≠a que hacerle caso a Tenbruck, el weberiano disidente, justamente el que no hab√≠a sido invitado a la mesa. Hab√≠a que retirar de la obra el subt√≠tulo ‚Äúesbozo de una sociolog√≠a comprensiva‚ÄĚ, que hab√≠a sido un a√Īadido de Winckelmann. Parec√≠a resultar necesaria una nueva divisi√≥n de la obra y quiz√°s asumirla como un texto no unitario. Era el caos. Saber que ni el t√≠tulo ni el subt√≠tulo eran de Weber no ayudaba mucho.

El trabajo cr√≠tico sobre la obra se proyect√≥ durante d√©cadas. Mommsen adopt√≥ la tarea principal al revisar la secci√≥n primera de ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ, labor ardua por la ausencia del original. Schluchter acept√≥ mantener el nombre de ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ en 1999 y, finalmente, el trabajo cr√≠tico (aunque dej√≥ heridos en las largas d√©cadas de discusi√≥n), ha permitido configurar una edici√≥n con pretensiones ‚Äėdocumentales‚Äô, intentando reproducir una estructura y el sentido de los textos del modo m√°s preciso posible.

La nueva edici√≥n en castellano tiene gran relevancia hist√≥rica. La primera traducci√≥n de ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ a un idioma diferente al alem√°n fue la dirigida por Medina Echavarr√≠a en 1944 (con un equipo de traductores), realizada por el Fondo de Cultura Econ√≥mica, 19 a√Īos despu√©s de la edici√≥n alemana m√°s utilizada. Ese hito marc√≥ la sociolog√≠a latinoamericana y el hecho de una traducci√≥n completa (cosa que no ocurri√≥ hasta tarde en Estados Unidos) configur√≥ una visi√≥n de Weber m√°s amplia que en Norteam√©rica.

Para el primer centenario del natalicio de Weber (1964), el FCE public√≥ una nueva edici√≥n basada en el texto editado por J. Winckelmann, donde incluso se a√Īade una ‘sociolog√≠a del Estado‚Äô nacida de textos fragmentarios y modificados. Esa edici√≥n, la m√°s frecuentada, est√° hoy muy impugnada por el tratamiento que dio el editor alem√°n. Hoy (2014) se publica una nueva edici√≥n del FCE con un trabajo de correcci√≥n cr√≠tica de la traducci√≥n realizado por Francisco Gil, basada en la discusi√≥n ya rese√Īada y que el mismo traductor detalla en largas p√°ginas antes de invitarnos a la obra.

La nueva edici√≥n nos invita a recibir la modificaci√≥n en la definici√≥n de Estado (con el car√°cter s√≠smico que implica ello en la sociolog√≠a), nos invita a algunos apuntes en el concepto de ‚Äėcomunidad‚Äô (que otorga nuevas posibilidades interpretativas), pero tambi√©n nos sit√ļa frente a una pol√©mica extracci√≥n de la totalidad de la sociolog√≠a del Estado y una mayor centralidad de la sociolog√≠a del derecho (Weber la llama ‚Äėeconom√≠a del derecho‚Äô). Adem√°s, se pierde el excurso sobre sociolog√≠a de la m√ļsica, texto tan brillante como oscuro e incluso equ√≠voco. El orden de la obra recibe modificaciones, pues se le confiere una nueva estructura al modificar el sitio de algunas secciones.

La nueva edici√≥n del Fondo de Cultura Econ√≥mica para ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ bien podr√≠a ser el hito m√°s importante para la sociolog√≠a en el presente a√Īo. Un trabajo de esta envergadura significa un aporte al trabajo te√≥rico y a la revisi√≥n de las concepciones fundamentales que hemos aprendido desde Weber. ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ, en esta edici√≥n, puede verse como el libro m√°s importante de la sociolog√≠a del siglo XX, al mismo tiempo que puede aparecer como S√≠sifo, intentando una y otra vez subir la roca por la monta√Īa para lograr conseguir el logro que ya se obtuvo con creces: ser un libro.

Han pasado siete d√©cadas desde la primera traducci√≥n de la obra al espa√Īol (y a cualquier lengua). Contamos hoy con un trabajo de revisi√≥n s√≥lido, una labor encomiable de precisi√≥n y prolijidad (aunque tambi√©n pol√©mica). ‚ÄúEconom√≠a y Sociedad‚ÄĚ ha sido documentada, revisada, corregida. Max Weber dir√≠a que ha sido ella misma parte del proceso de racionalizaci√≥n que tan bien se describe en sus p√°ginas, al tiempo que nuestra desganada recepci√≥n parece dar cuenta del desencantamiento del mundo.

Alberto Mayol
Académico Universidad de Santiago

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