Fotografía: Agencia UNO | Edición BBCL

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  • Convocados por el mandatario del país centroamericano, la invitación establecía claramente que la comitiva debía ser conformada por políticos de todo el espectro. Sin embargo, sólo viajaron parlamentarios oficialistas, en plena pandemia global. Quien eligió "a dedo" fue el diputado Tomás Fuentes (RN), exasesor del canciller Andrés Allamand. Dice que fue profesional en la elección y le envía un recado a los que se quedaron debajo del avión: "Cuando uno paga la fiesta, uno invita al que quiere". La historia la revela la Unidad de Reportajes de BioBioChile.

    “Le escribo con razón de solicitar su apoyo para conformar una misión de observación electoral compuesta por distintos actores de la sociedad chilena, la cual pueda estar presente en nuestro país el 28 de febrero de 2021, fecha en que se llevarán a cabo las elecciones legislativas”.

    Así versa parte de la carta que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele Ortez, le envió al embajador de Chile en ese país, Renato Sepúlveda (RN), el pasado 22 de enero.

    Su petición era simple: el diplomático chileno debía buscar una comitiva diversa que pudiera sumarse a un “cuerpo internacional plural” para observar el desarrollo de las elecciones parlamentarias de ese país.

    Pero, en lugar de encargarse personalmente del cometido, el funcionario derivó la tarea a un viejo conocido: el hoy diputado Tomás Fuentes (RN), quien antes de su designación en el Congreso fungió como jefe de Gabinete del ahora ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand (RN).

    ¿El resultado? La comitiva terminó siendo conformada a dedo por Fuentes, quien designó exclusivamente a diputados de Chile Vamos para el viaje, algo que desató la molestia en la bancada DC.

    Tres de sus parlamentarios -liderados por Manuel Matta, exembajador de Chile en El Salvador durante el gobierno de Michelle Bachelet- firmaron un oficio presentado ante la Cancillería este martes, en el que piden al ministro Allamand aclarar los detalles del viaje y el criterio utilizado para determinar quién podía ser parte del periplo a Centroamérica.

    Desde la vereda contraria, Fuentes se defiende, reconoce que optó por gente de su círculo cercano y dice que todo fue transparente. “Por algo yo no invito a un chef o a un futbolista. Ni tampoco estoy obligado al diputado Matta… podrá ser diputado, pero yo no tengo idea lo que él hace en su vida profesional”, advierte.

    La invitación

    La historia va así. En la invitación oficial, a la que tuvo acceso la Unidad de Reportajes de BioBioChile, Bukele le solicitó al embajador chileno su apoyo para conformar una misión de observación electoral “compuesta por distintos actores de la sociedad chilena”, de modo que estuviera presente en las elecciones del 28 de febrero donde se escogieron los 84 integrantes de la Asamblea Legislativa de El Salvador.

    Según señaló el propio presidente salvadoreño en la misiva, la presencia de comitivas de distintos países -incluyendo a la chilena- permitiría “contar con observación plural que pueda dar fe a la comunidad internacional sobre la integridad del proceso electoral”.

    “La presencia de representantes de distintos lugares del mundo, tal como los miembros pertenecientes a la misión que usted envíe, será de gran relevancia para atestiguar que los salvadoreños han podido expresarse libremente”, dice la máxima autoridad salvadoreña en el escrito.

    Fue así como el embajador decidió atender la solicitud diplomática, aunque… no fue Cancillería ni la Mesa de la Cámara los que decidieron quién era idóneo y quién no para ser parte de la misión solicitada desde El Salvador.

    Tal como se señaló, en lugar de hacerla llegar a altas autoridades chilenas, el embajador simplemente optó por pedirle a su correligionario, el diputado Tomás Fuentes, que buscara al selecto grupo.

    Consultados diputados de distintos sectores, indicaron a este medio desconocer que existía una invitación de parte de El Salvador, de lo que se desprende que no existió una convocatoria abierta, sino más bien una designación “a dedo” de parte de Fuentes.

    De este modo, la nómina de viajeros terminó conformada por Francisco Eguiguren (RN), Frank Sauerbaum (RN), Gustavo Sanhueza (UDI) y Sebastián Keitel (Evópoli), todos de Chile Vamos.

    Presidente Bukele | ElSalvador.com

    Lea la carta de Bukele:

    Pasajes comprados

    Quien también tenía planes de viajar a El Salvador -pero por una invitación diferente- era el diputado de la DC Manuel Matta Aragay.

    El parlamentario fungió como embajador chileno en ese país entre 2006 y 2010, por lo que -asegura-​ posee numerosas relaciones con las fuerzas políticas locales.

    Tanto es así que cuenta a BioBioChile que recibió una invitación paralela a la de Bukele, a nombre de la Asamblea Legislativa.

    A diferencia de la extendida por el mandatario, la recibida por Matta no contaba con todos los gastos pagados a expensas del Estado centroamericano, sino que él debía sacar de su bolsillo para costear los pasajes y estadías.

    Tenía todo listo y dispuesto.

    Decidido a viajar, presentó una carta en enero ante la Mesa de la Cámara en la que solicitaba el permiso respectivo, pero no le fue respondida de manera oficial.

    Lo que sí recibió fue un llamado del secretario, Miguel Landeros, quien le comunicó que existía un acuerdo entre los comités políticos de la Cámara para no viajar al exterior. Los diputados no están viajando en pandemia, le advirtieron. Incluso, se le hizo ver que podía ser multado.

    Ante el aviso, Matta decidió quedarse abajo del avión. “Me quedé con los pasajes comprados”, se lamenta.

    Matta no sabía que sus colegas, de manera paralela, ya armaban sus maletas para enfilar a San Salvador, la capital.

    El oficio

    Según cuenta el diputado Matta, se enteró del viaje de sus pares a través de la prensa, mediante un artículo publicado por El Mercurio titulado Viaje de diputados a El Salvador inquieta en el oficialismo por eventual censura a la mesa.

    Apunta que desconocía la invitación de Bukele y que le parece “injusto” lo sucedido.

    En efecto, la referida nota del periódico derivó en que el parlamentario presentara este martes un oficio ante la Cancillería de modo que se aclaren las circunstancias en las que se concretó el viaje.

    El documento -firmado además por su compañeros de la DC, Daniel Verdessi y Gabriel Silber- cuestiona el hecho que “solo fueron diputados de un sector político en específico, muy en contrario de lo pedido por el Presidente de El Salvador” y “contrariando la pluralidad que existe en la Cámara de Diputados de Chile”.

    Por ello, piden al ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand, “informar el costo de los pasajes hacia y desde El Salvador, alojamiento, viáticos, exámenes PCR, y todo gasto en que hayan incurrido los mencionados diputados, con especial detalle del origen de esos fondos”.

    A su vez, solicitan al secretario de Estado que informe el criterio de selección para la conformación de la misión de observación, “detallando los motivos que lo llevaron a designar únicamente diputados, en desmedro de otros actores de la sociedad chilena, así como las razones por las cuáles fueron elegidos sólo diputados hombres de partidos políticos de la misma coalición de Gobierno, en lugar de conformar una misión con presencia de mujeres y de otros sectores políticos”.

    Dicho requerimiento aún no es respondido.

    Lea el oficio:

    “¿De qué se queja Matta?”

    Consultada la Cancillería se remitieron a señalar que habían actuado como mensajeros y que la invitación fue derivada al Congreso. Sin embargo, el propio presidente de la Mesa Directiva de la Cámara, el RN Diego Paulsen, negó escueta y tajantemente a este medio haber recibido invitación alguna.

    El que sí atendió en extenso las preguntas de BioBioChile fue el propio diputado Tomás Fuentes, quien reconoce haber sido designado “directamente” por el embajador chileno en El Salvador para la conformación del listado.

    En su respuesta, subraya que el 100% de los costos (pasajes, hotel y alimentación, etc) fueron asumidos por el Estado de El Salvador.

    “El embajador la vio (la nómina) directamente conmigo y yo le propuse varios nombres. De hecho, llamé a colegas míos de la comisión de Relaciones Exteriores… Issa Kort (UDI) me dijo que no podía, llamé a Pancho Undurraga (Evópoli), me dijo que no podía, pero que él iba a enviar a alguien y lo derivó en Sebastián Keitel (Evópoli)”, relata.

    A juicio de Fuentes, por tratarse de una invitación directa y pagada por El Salvador, no tenía que pasar por Cancillería, ni por la Mesa de la Cámara.

    “Mi idea era cinco hombres y cinco mujeres. Podrán comprender que no me conseguí a ninguna mujer, porque ninguna quiso viajar a una de las ciudades más peligrosas del mundo”, asevera.

    Sobre los criterios que utilizó, el congresista admite que optó por gente de su círculo cercano: “Yo sé que lo hago de forma profesional y transparente… por algo yo no invito a un chef o a un futbolista. Ni tampoco estoy obligado al diputado Matta… podrá ser diputado, pero yo no tengo idea lo que él hace en su vida profesional”.

    Fuentes, autor de la delegación que también fue integrada por representantes del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y por profesionales del mundo académico, dice no ser cercano al embajador Sepúlveda, por lo que el único nexo entre ambos es la militancia en RN y la Cancillería.

    Tal como se indicó, esta última repartición la encabeza el exsenador, Andrés Allamand, quien lo mantuvo por años como su mano derecha.

    En las elecciones parlamentarias de 2013, el hoy diputado se desempeñó como jefe de campaña y administrador electoral de la candidatura senatorial de Allamand. Sin ir más lejos, hasta el 28 de julio de 2020, días antes de asumir en el Congreso, se desempeñó como jefe de Gabinete del senador.

    Diputado Tomás Fuentes | Agencia UNO

    Respecto al oficio, Fuentes decide enviarle un ‘recado’ a Matta: “¿De qué se queja si nadie lo invitó? A nosotros sí nos invitaron”, le enrostra.

    “Si no le llegó la carta (del gobierno salvadoreño) al diputado Matta, es porque no lo quieren invitar nomás. Cuando uno paga la fiesta, uno invita a la fiesta al que quiere”, sentencia.

    Requerido nuevamente el Ministerio de Relaciones Exteriores por el actuar del embajador -funcionario que depende directamente de dicha repartición gubernamental- comprometieron evaluar un pronunciamiento oficial en base a los antecedentes expuestos por Fuentes. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no se obtuvo una respuesta formal.

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