Fiscal jefe antidrogas de la zona sur: "Durante la pandemia aumentaron los homicidios"

25 diciembre 2020 | 04:00

Alex Cortez, quien se desempeña como fiscal sur y jefe del área Antinarcóticos y Crimen Organizado es literalmente quien investiga al far west de Santiago. Por esa zona pasa una gran cantidad de lo que llega desde el norte grande y se distribuye a las regiones. Cortéz aborda la relación del narco con las armas, los territorios controlados a sangre y fuego. Una realidad diaria que se ha vuelto más peligrosa y compleja de investigar, reconoce. En conversación con la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío para el “Especial Crimen Organizado” asegura que el paradigma de investigar al narco solo por las interceptaciones, se terminó. Habla de modernización, mejoramiento, sofisticación y define quiénes son quiénes en el “narcoranking”.

¿Cuántos tipos de traficantes existen?

Podríamos dividir a los traficantes en tres grandes grupos. Los que traen droga desde el norte del país; que la ingresan, que realizan todos los contactos y la operación logística, que son por lo general estos grandes traficantes que no quieren ser detectados, que no ostentan, no los vemos con armas de fuego, no van a aparecer en redes sociales con armamento u ostentando grandes lujos porque lo que pretenden es que nadie sepa que existen. Son estos líderes que no tocan la droga y que se van a cuidar mucho de hablar telefónicamente de tráfico, pero todos sabemos que están ahí.

¿Y el segundo cómo opera?

Tenemos otro que es un grupo intermedio más identificado con algún sector o barrio específico que por lo general son los que reciben droga de estos grandes narcotraficantes que la traen desde el norte del país y ellos por lo general sí son mucho más visibles, porque ya están inmersos en algún territorio. Entonces, ya están en esta disputa con otras bandas de este sector en donde trafican. Este segundo grupo los vemos ostentando armamento, en redes sociales.

Y tenemos un último grupo que está derechamente en las poblaciones y que la droga ya está bien pateada o abultada. Es el que tiene a sus vendedores de droga. Este microtraficante de subsistencia que está vendiendo droga en la puerta de su casa, que es el que finalmente se arriesga porque es al que las policías.

Si vemos al gran traficante o jefe de la organización y está también el financista ¿Son lo mismos o son distintos?

Por lo general son dos grupos distintos. Tenemos un proveedor que deja la droga dentro de Chile. Por lo general en el desierto. El ingresará algún vehículo que se lo va a entregar en Arica en Iquique, pero el que compra la droga acá en Chile o quien la encarga, es quien tiene que ocuparse de recepcionarla y trasladarla hasta la zona centro, Santiago. Por lo general el que hace la gestión es el mismo financista, pero muchas veces cuando hablamos de financistas no estamos hablando de que la droga la pague.

¿Cómo así?

La droga se paga después que se vende. O sea, acá tenemos relaciones de confianza porque para llegar a tener un proveedor extranjero, claramente tiene que haber traficado antes, alguna relación con él porque hay una relación de confianza extrema, porque la droga no se paga. Por ejemplo, pido 100 kilos y no voy a pagar los 100 kilos de inmediato. Primero se venden y posteriormente remiten el dinero de distintas formas. Por ejemplo, personas que viajan con mochilas llenas de plata, o usan las casas de cambio que traen la plata chilena, luego la dejan en la casa de cambio en Santiago y en la sucursal de la casa de cambio en Iquique se la entregan en dólares. Por lo tanto, ahí cuando estamos hablando de financistas es el mismo que encarga.

¿Entonces solo hubo un cambio de estatus dentro del narcomundo?

Son los mismos de las poblaciones que antes tuvieron otro estatus dentro de las organizaciones, ya que para llegar a tener un contacto y tener una relación de confianza con un proveedor extranjero tiene que pasar mucho tiempo. No son los soldados, esos jóvenes que andan con la pistola. Tendrán que pasar años antes de que pueda tener algún tipo de contacto con un proveedor extranjero, si es que llegan a tener alguno.

A la orden del día

¿Ha aumentado el sicariato?

Evidentemente durante la pandemia aumentó el sicariato. A mí como fiscal me llegan los hechos relevantes y dentro esos aparecen los homicidios y hubo un periodo de tiempo entre mayo-junio-julio que era brutal la cantidad de homicidios que estaban relacionados con el narcotráfico. Eso tuvo que ver con la escasez que tuvimos de droga, porque en el período abril-mayo las incautaciones disminuyeron. Por ejemplo entre enero y febrero y hasta la mitad de marzo, nosotros como Fiscalía Sur habíamos incautado casi una tonelada de droga y en los próximos cuatro, cinco meses, no llegamos ni a un cuarto de eso. Y es porque como estaban cerradas las fronteras, como había demasiados controles sanitarios en las carreteras, dejaron de trasladar grandes cantidades de droga. También se apreció eso en la calidad de la droga que se incautaba. Se empezó a incautar también más pastillas, mucho más de lo común. Ahora bien, cuando en agosto se empezaron a abrir un poco las rutas terrestres, las cantidades de drogas nuevamente aumentaron y empezaron a aparecer de nuevo los procedimientos de 500 kilos, de 300 kilos.

¿Y esta relación entre carencia de droga y muerte, dónde se centró?

Como no había droga, hubo una disputa brutal por el territorio, sobre todo en las poblaciones y eso fue generando esta gran cantidad de homicidios que tenemos bien concentrados en La Pintana, en el sector de El Castillo, en La Legua, en el límite entre La Pintana y San Ramón. Era donde ocurría la disputa entre el “Cogote de Toro” y “Los Risas”. También ciertos hechos en algunas poblaciones de la comuna de El Bosque, que también están relacionados con el tráfico más barrial. Entonces coinciden estos homicidios que claramente son ajustes de cuentas con lugares donde existe narcotráfico a gran escala.

Hay una crítica que se repite a nivel cotidiano. Caen presos siempre los de abajo y el jefe de la organización siempre se salva. ¿Es tan así en las investigaciones que ustedes realizan?

Tenemos narcotraficantes avezados y es difícil detectarlo. Los medios habituales de investigación no sirven (…) el teléfono celular ya es un tema en franca decadencia y que tenemos que ir olvidándonos que nos va a entregar la información que queremos. Porque el traficante que ya ha sido detenido, que ya ha sido formalizado, que ya ha estado en un juicio oral, sabe cuáles son las técnicas investigativas. Entonces, hay que usar otro tipo de técnicas, más de terreno, como son vigilancias. Y esas por sí solas tampoco demuestran nada, porque solamente vamos a encontrar a dos personas que se reúnen. Entonces, hay que ir modificando las técnicas investigativas y las formas de hacerlo. Pero en cuanto a que no se detiene a los líderes, es más difícil, pero sí se les detiene.

Y esos detenidos de los que habla ¿qué hacen hoy?

Hay una gran cantidad de líderes de bandas criminales dedicadas al narcotráfico que están privados de libertad. El tema es que siguen operando desde la cárceles. Si vamos a Colina 2, donde están concentrados los grandes narcotraficantes históricos, ellos siguen, pero desde la cárcel. A lo mejor no entregan las instrucciones, pero sí entregan su mercado, sus contactos y son otros los que encargan la droga. Siguen teniendo ganancias. Es como que le arrendaron el negocio, por decirlo de alguna forma, y eso nosotros lo hemos visto en un par de investigaciones en donde todos los líderes de la organizaciones están privados de libertad y afuera su negocio ahora lo administran otros. Y si buscamos contactos entre ellos, no hay.

Pero de alguna manera se comunican.

Lo que pasa es que hay otros medios a través de los que te puedes comunicar que no son posibles de interceptar.

¿Las redes?

Ese es el tema. Si tú hablas por teléfono evidentemente yo voy a escuchar lo que dices, pero si no utilizas el teléfono como tal, sino que las otras aplicaciones que te entrega un teléfono es difícil. No te vas a enterar de nada.

Se entendería que al pinchar el teléfono, por extensión los mensajes de las aplicaciones debieran poder incluirse. ¿Existe esa tecnología hoy en Chile?

Tú debes conocer lo que pasó en el caso Huracán, con la interceptación de los WhatsApp.

Claro.

Esa es la respuesta, no se puede. Las comunicaciones están encriptadas.

¿Pero no existe ninguna chance?

Se podría hacer, pero es tecnología cara. O sea, por ejemplo como Ministerio Público no tenemos la capacidad de adquirir una tecnología como esa.

Entonces existe.

Existe en otros países y los proveedores de estos mismos métodos de comunicación los tienen.

¿Pero es un problema de plata o es un problema legal?

No hay ninguna imposibilidad legal de interceptar. Pero no te quiero decir tanto tampoco, porque tampoco es la idea.

¿Están ocupando métodos más modernos aparte de las redes sociales?

Hemos encontrado teléfonos satelitales, pero no es la regla general. Pero no es necesario. Si tú quieres saber todo esto te haces asesorar por un abogado que haya participado en dos juicios orales en donde se hayan reproducido interceptaciones telefónicas, y él te va a poder asesorar. Hay abogados que tienen una relación muy cercana con los narcotraficantes y no es difícil acceder a información como esta. Entonces no es necesario gastar gran cantidad de dinero como un teléfono satelital si lo puedes hacer de otra forma. Hemos tenido casos. O sea, este mismo caso que te hablé antes de los 3 mil kilos que iban en cada auto era un teléfono satelital, y en ese carro era imposible interceptar.

Billetes

¿Y qué están haciendo los narcos en materia de lavado en la zona sur que es la que maneja usted?

Hemos visto muchos tipos de narco tratando de esconder la plata, pero por lo general en la zona sur no se ve un método muy elaborado de ocultamiento de bienes. Por ejemplo,el traficante de la población, por lo general, pone la casa, el auto a nombre de un tercero. Este traficante que está más al medio, el que es el que distribuye entre todas las poblaciones es el que vemos en el auto caro, bien vestido y ostentando de lo que tiene en redes sociales. Ahí vemos un poco más de cuidado en cuanto a tratar de ocultar, disimular este origen.

¿Y en lo concreto qué acciones ejecutan?

Por ejemplo, la tradicional iniciación de actividades en actividades económicas en las que no hay que presentar mucha documentación para acreditar el dinero obtenido. Por ejemplo, el feriante. Aparecen con iniciación de actividades más informales, para después no tener que justificar las platas. Es fácil de desvirtuar porque al iniciar iniciamos una investigación de un posible lavado de activos, la diligencia básica es saber qué hace el día entero. Y en todo el día no salen a vender lechugas, además de andarse paseando y juntarse con otros traficantes, o irse para sus casas en la playa. Porque ese es un detalle: todos tienen parcelas, cabañas en la playa y pasan mucho tiempo en esos lugares. Allí se sienten más seguros. Son viviendas que compran, fuera de la poblaciones de donde son oriundos, pero no tan lejanas territorialmente. Es muy extraño que encontremos un traficante de la zona que se vaya a vivir a Las Condes. Si es de San Joaquín vivirá La Florida; si es de La Pintana se va a vivir al sector de Las Vizcachas, pero sectores más o menos acomodados, pero no lejanos y tampoco donde no llamen la atención por la diferencia. Es decir a no un sector muy acomodado y que todos piensen de inmediato quién es este caballero, porque tienen que tratar de ser uno más.

Entonces no se han tecnificado tanto.

No de película, pero sí tenemos casos de creación de automotoras y tienen ahí autos que en realidad con suerte funcionan, o muchas veces los compran más caros de lo que los venden. O compran autos y en realidad los usan los mismos integrantes de la banda y los van guardando para que parezca que están a la venta. Ese tipo de actividad de lavado de activos son las que vemos por acá en la zona sur. En suma la automotora, la iniciación de actividades, la compra de viviendas, de vehículos, pero no salen de ahí.

¿Y el estándar de prueba que están exigiendo los tribunales es muy alto? ¿O está acorde a la ley?

Yo creo que está de acuerdo con la ley. O sea, todas las investigaciones tienen sus particularidades, todas las investigaciones son distintas, todas pueden tener sus falencias. No todo es perfecto como uno pretendería, porque muchas veces uno tiene la certeza de que determinado sujeto se dedica al tráfico de drogas, pero a lo mejor la prueba que hay no es tan fuerte. Puede existir alguna absolución y puede estar dentro de lo que pensó al momento de formalizar. Es parte del riesgo, pero si no nos arriesgamos muchas veces nunca pasaremos detenidos a estos personajes. Lo que quiero decir es que no siempre hay un tema garantista de los tribunales que esté relacionado con absolución.

¿Y el nivel de éxito de ustedes en materia de narcotráfico qué tal está?

Altísimo. De hecho, el año pasado fuimos la Fiscalía que menos absoluciones tuvo y más condenas, pero la diferencia está en que nosotros somos una fiscalía investigativa. Cuando llegan las causas de flagrancia por el típico detenido en la vía pública por vender droga o porque la llevaba en el auto, siempre tiene algún tipo de discusión extra que está relacionado con los derechos del imputado. Por ejemplo si fue legal el control de identidad, si correspondía o no habían indicios. Siempre hay discusiones, pero cuando la investigación la tenemos desde antes vamos a la segura porque ya sabemos que trae droga, cuándo, en qué momento la porta y así evitamos todo ese tipo de discusiones legales en el tribunal, y eso también genera que el porcentaje de resultados positivos sea mucho más alto.

Cañones

¿Cómo está incidiendo el tema de las armas con el narco? ¿Cómo se ha elevado ese factor? Hablemos de estallido social para adelante.

Cuando hablamos de tráfico hablamos de armas. O sea, el traficante que está operativo acá en la ciudad misma o que está en las poblaciones y que se está moviendo con drogas y distribuyendo tiene armamento. Tiene que ser así porque tiene que, de alguna u otra forma, protegerse de otros narcotraficantes. Por lo general no son armas que tengan como finalidad protegerse de la policía. Podemos contar con los dedos de las manos, desde el año 2005 hasta el día de hoy, narcotraficantes que al momento de ser detenidos le disparen a Carabineros o a la PDI. Yo diría casi nada, un par de ocasiones, pero las armas son para defenderse de otros narcotraficantes o son para atacarlos. Es la ley del más fuerte. Así como tenemos los que quieren pasar desapercibidos y que no quieren que nadie sepa que existen están los otros que sí necesitan aparecer en redes sociales con armas, necesitan ostentar, necesitan que la gente de la población los vea con armas para infundir temor. Para decir yo soy acá el que tiene el poder o el que maneja esta población. Casos tan emblemáticos, como hace muy poco, donde algunos sujetos le llevaban coronas de flores a una casa disparando. Y sabían que lo más probable es que los iban a grabar. De esta manera iban a aparecer en redes sociales, porque habían cámaras de seguridad en el sector, pero esa es la idea, que los vean.

Entonces, la inversión que ellos hacen en armas es alta, y las armas que están comprando son también armas de alta gama. Estamos viendo muchas más subametralladoras, muchos más fusiles, armas de grueso calibre, y estamos viendo también la adaptación de la típica pistola con cargadores tipo tambor que pueden tener 50 municiones, o sea una brutalidad, una guerra.

¿Las Glock es la pistola favorita?

Sí. Vemos poco revolver. Por lo general es la pistola, la Glock es muy común, muy común. Les da estilo si la pistola es bonita.

En las investigaciones que han hecho ustedes, ¿han encontrado la compra del combo? Te compro las armas y las drogas al mismo tiempo?

No. Los adquirentes de las armas son los mismos, pero quienes las proveen son distintos. No he visto ese caso. Hemos tenido varios de tráfico de armas, que pueden venir de muchos lugares, pero no están relacionados directamente con proveedores de drogas. Hasta Carabineros vinculados a estos hechos hemos tenido, pero no narcotraficantes que venden armas.

¿Dónde adquieren las armas los narcos? ¿Cómo son los proveedores?

Efectivamente tenemos un alto número de armas que son incautadas y que tienen número de serie, pero no está inscrito en Chile, lo que significa que fueron ingresadas irregularmente, como estos cargamentos, estos container que han sido detenidos tratando de ser ingresados al país. Muchas de esas armas vienen de Argentina también. Entonces, hay un ingreso bien alto de armamento que viene desde el extranjero y que no pasó por banco de prueba, no pasó por el conducto regular. Pero la mayor cantidad sí tienen número de serie registrado, o lo tienen borrado, y si lo tiene borrado evidentemente es porque era de alguien y la idea es poder desvirtuar una trazabilidad, que no se sepa de dónde salió. Ahí tenemos dos formas de entender cómo llegó a un narcotraficante, que es el robo.

La mayor parte de las armas es adquirida a través de palos blancos. Tenemos una serie de investigaciones vigentes donde estos se compran tres armas el mismo día y se las van robando paulatinamente y al día de hoy ya no tienen ninguna de las tres armas. Sujetos que tienen 20 años, que no tienen una capacidad económica para adquirir tres armas el mismo día, armamento que vale 800 mil pesos. (…) Ahí tenemos un problema relacionado con la legislación en cuanto a cuáles son los requisitos para adquirir armas de fuego. O sea los requisitos más bien formales (…) no hay una indagación mayor en relación a cosas como estas. Lo más sorprendente es que ya no estamos encontrando armas hechizas. Antes era muy habitual . Ya no me acuerdo de la última vez que vi una causa con una incautación como esa. Hoy tienen acceso a armas de mejor calidad”.

El mar

¿Cuál es la incidencia de la vía marítima en el tráfico de drogas?

Ocurre que nosotros como fiscalía no tenemos competencia marítima. El año pasado tuvimos dos investigaciones bien grandes en donde se incautaron barcos con drogas. Este año también tenemos un par que están relacionados con sujetos que viven acá en la zona sur y efectivamente el container es bien utilizado, sobre todo de los traficantes que mandan la droga desde Colombia y Ecuador. Desde esos países están mandando mucha droga a través de container, pero no te podría hablar mucho al respecto, porque esos temas los llevan fiscalías que tienen competencia en los puertos.

Es común escuchar o ver publicado en la prensa nacional e internacional que detuvieron un un barco que pasó por Chile o salió de Chile, lo encontraron, por ejemplo en California, Italia, Amberes. ¿Ha detectado droga que entró desde el extranjero y fue cargada en Chile?

He visto, pero no a través de barcos sino a través de la vía aérea, del aeropuerto. Por ejemplo, sujetos que han traído droga a Chile y que desde Chile, pero vía aérea, salen a Europa. Y eso ocurre porque Chile no es considerado un país productor, por lo tanto las revisiones también son distintas. Pero estos traslados de droga a través de vías aéreas son menores, estamos hablando como máximo de 5 kilos, no grandes cantidades. Lo que sí ocurre es que grandes cantidades que llegan vía marítima a Europa, o sea, por la cantidad de droga necesariamente vienen de otros países, Chile sería puerto de paso.

Aumenta el tráfico, las armas y se mejoran las formas del blanqueo de capitales y métodos de ocultamiento. ¿Podríamos compararnos con otros países, guardando las proporciones, como México?

De que el fenómeno delictivo es más peligroso que antes, efectivamente es así, pero seguimos hablando a nivel barrial. Del traficante que está peleando por su pequeño territorio dentro de determinada comuna. Pero esto se ha calmado mucho después de los asesinatos de Soto Rubillanca y Los Risas, por una disputa territorial, porque Soto Rubillanca siempre fue de Pedro Aguirre Cerda, La victoria, con nexos en La legua, pero después se trasladó a la Santo Tomás que era un sector de influencia de Los Risas. Se generó una especie de guerra, de matar a distintos integrantes de las bandas, pero no a un nivel como lo que vemos en México o Colombia.

¿Ustedes no han descubierto en alguna investigación intentos de matar autoridades comunales, por ejemplo?

Por lo menos yo nunca. O sea, lo que aparece también a veces en medios con respecto a alguna alcaldesa, pero así en estricto rigor como amenazas directas no.

Nuevas miradas

¿El cambio de paradigma del que hablaba que incluye las tecnologías hace que investigar al narcotráfico se vuelva más complejo?

Se está volviendo más complejo porque los personajes saben más, porque son más violentos. Antes se hablaba que existía alguna especie de etiqueta, por ejemplo, entre el choro cuando caía preso, también del narcotraficante. Este último se sentía como comerciante, no sentía que fuera un delincuente. Pero eso ha cambiado porque ahora se siente con poder, que tiene que infundir temor. Eso lo hace mucho más peligroso porque al tener acceso a armas, al profesionalizarse un poco más o al no tener miedo de que sepan que es narco. Lo hace más difícil de investigar también, porque un tiempo atrás eran, por decirlo de alguna forma, un poco más sencillas las indagatorias por drogas. Tenían menos experiencia, se equivocaban en más cosas, decían los lugares donde se iban a juntar. Ahora no lo hacen.

¿Entonces falta más tecnología, más gente para abarcar la complejidad de las investigaciones actuales?

Siempre van a faltar más policías y fiscales. En esta Fiscalía recién estamos iniciando, hace un par de años, proyectos nuevos con analistas que antes no teníamos. Antes la forma de investigar era vía interceptación telefónica o vigilancia, los agentes encubiertos. Esa era la forma, pero ya no basta. Entonces desde la Fiscalía Nacional y el Ministerio del Interior se iniciaron varios proyectos. Entre ellos, se contrataron personas destinadas específicamente para analizar patrimonialmente a distintos blancos. Entonces ya no solo los investigamos por narcotráfico, sino que también podemos iniciar investigaciones por un tema patrimonial y después llegar al narcotráfico. Ahora podemos detectar irregularidades en su forma de vivir o en lo que ellos declaran vía impuestos o lo que poseen.

Un ejemplo. Un sujeto que estuvo privado de libertad 7 años por una incautación de droga de 100 kilos y le hacen un control de identidad por que conduce un Mercedes Benz del año y salió libre hace 3 meses. Entonces te queda de inmediato la duda, se inicia una investigación de oficio, pero patrimonial. Luego analizamos cuáles son los bienes de ese caballero y de pronto resulta que no tiene nada. Luego sigo a su casa y ocurre que es la mejor de la población. Es decir, si hacemos la investigación con las policías no lo lograría ver el conjunto, pero sí con estos nuevos equipos de análisis. Revisamos nuestras bases de datos nuestras, el Servicio de Impuestos Internos, el conservador de Bienes Raíces.

¿Cuán sencillo o difícil es quitarles el patrimonio al narco?

Este año hemos incautado más de 500 millones de pesos. No te puedo decir que es todo lo que tenían, probablemente es mucho menos de lo que tenían. Como procedimientos propios hemos hecho 150 alrededor de 300 detenidos, más de 100 armas y en drogas yo estamos cerca de las 3 toneladas en el año y solo como Fiscalía sur. No estoy sumando al detenido en la vía pública por vender drogas o porque andaba con drogas en el auto. Si me lo preguntas yo creo que incautamos muy poco de todo lo que tienen.

Hay procedimientos en los que se incautaron 30 millones de pesos y 100 gramos de droga. Y obviamente uno se pregunta ¿cómo esta persona tiene 30 millones de pesos? (…) pero la plata que tienen ellos por lo general no va a ser toda.

Y en el caso de la incautación de casas, propiedades, autos, parcelas.

Este año, no es tan fácil formalizar por asociación ilícita para el lavado de dinero. Se necesitan investigaciones más largas y mucho más profundas. Pero este año sí hemos tenido investigaciones por lavado de dinero. Tenemos alrededor de 4 o 5 asociaciones ilícitas, que antes por lo general eran una al año. También hemos podido incautar inmuebles donde venden la droga. Los más importante, las parcelas, la casa en la playa y los autos que incautamos en todos los procedimientos. El tema de los autos es muy complejo porque incautamos, incautamos, incautamos autos y en estos momentos los autos quedan estacionados porque no se pueden rematar.

¿Eso mientras no termine el juicio?

No, mientras no termine la pandemia.

¿Cuánto demoran en rematar un auto?

Luego de que termina el juicio y queda ejecutoriada la sentencia, nosotros transmitimos todos los antecedentes a Dirección de Crédito Prendario, entidad que fija la fecha para el remate. En todo caso se demora meses, no es un trámite tan rápido. Ahora por ejemplo, tenemos una gran cantidad de autos listos para ser rematados, pero no se pueden rematar. Recuerdo por ejemplo, el juicio de Los Care’ jarro lo terminamos y los autos se remataron un año después o un poco más incluso.