Fotografía: Cedida Elsy Angulo Gómez

0 visitas |


  • La última vez que habló con él fue por videollamada, a 6 mil kilómetros de distancia, le dijo que viajaría, anhelaba verla lo antes posible, que la quería. Así su madre Elsy Ángulo Gómez (54) quedó más tranquila.

    Eran las 20:00 horas del 31 de octubre pasado.

    Iba a retornar a Colombia a fines de noviembre, la pandemia le estaba pegando fuerte en Chile, pero, eso no ocurrió, no alcanzó.

    Se topó en una esquina, en Alameda con Avenida Ecuador, con otro compatriota, pero a quien ni siquiera conocía y quien lo detuvo para siempre.

    Carlos Rivas Angulo, 34 años, oriundo del Departamento de Cauca, Municipio de Miranda, desde hace una década que vivía en Santiago de Chile, hasta que a las 6:15 del domingo 1 de noviembre pasado, mientras esperaba un bus, se convirtió en la primera víctima del colombiano Diego Ruiz Restrepo (30), el presunto asesino en serie de calle Meiggs.

    Rivas era el único extranjero de los 7 homicidios por los cuales, al menos, se investiga a Ruiz Restrepo, más dos frustrados, con foco principal en personas en situación de calle e indefensas, quienes recibieron heridas profundas, de manera artera, que provocaron sus muertes y por las cuales hoy está imputado y en prisión preventiva.

    Sin embargo, para la familia de Carlos Rivas en Colombia su muerte no sólo ha sido dolorosa, sino que también les ha traído impotencia, frustración y desesperación.

    ¿Por qué? A 20 días de su fallecimiento, Elsy aún no puede repatriar el cuerpo de su hijo y eso incrementa el sufrimiento de la pérdida.

    Lentitud en la entrega del difunto, trámites, más trámites, papeles y la falta de dinero, los obstáculos.

    “Por favor, ayúdenme a repatriar el cuerpo de mi hijo”, dijo la madre a BioBioChile, desde Cauca, Colombia.

    Cedida Elsy Angulo Gómez

    Baile con marionetas

    El coronavirus, tal como a gran parte del país, chilenos y extranjeros, lo había golpeado duro, no tenía trabajo estable.

    Vivía en un departamento de Estación Central con su primo John Frei, asegura su madre, y, previo a la pandemia, Carlos Rivas laboraba en un restaurante, que cerró debido a la crisis económica.

    Entonces, Rivas Angulo se batía la vida como vendedor de verduras en un carrito o bien bailando con sus muñecas, sus marionetas, a las que guiaba al ritmo de un merengue house en los semáforos de la Estación de Metro Cal y Canto.

    Así lo pilló esa noche, Carlos salió de su casa a dar una vuelta, fumarse un cigarrillo, como hacía a veces, pero no apareció más.

    “Nosotros nunca decimos donde vamos, salimos no más. El era una persona mayor, salió sin decirle a nadie, además, no tenía a quién darle explicaciones, era soltero, pero sabemos que en la zona donde lo asesinaron visitaba a una pareja de abuelitos, a quienes quería mucho”, dijo el hermano de Elsy, Edwin Angulo, quien se ha encargado en suelo chileno de la repatriación a Colombia de los restos de su sobrino.

    “No estaba en situación de calle, como han dicho, no tenía antecedentes y tampoco participaba en riñas, no era así”, agrega Edwin y descarta la tesis investigativa de que Rivas se trenzó en una pelea con Ruiz Restrepo, con la fatídica consecuencia.

    Conmoción colombiana

    La acción del posible homicida múltiple conmocionó a Colombia.

    Varios medios de comunicación recogieron su historia, llegaron a familiares y amigos, quienes coincidieron, incluso, en un tranquilo perfil religioso del imputado, quien junto a su familia asistía de manera constante a templos cristianos en la ciudad de Cali.

    “A los 22 años, edad que tenía cuando viajó a Chile, Diego Alexander Ruiz Restrepo profesaba la fe cristiana, al igual que su familia, querida y apreciada por la comunidad del barrio donde vive, en Cali. Hoy, con 30 años, es el centro de atención tanto de la prensa colombiana como la del país austral: asesinó, al parecer, a siete personas en cuestión de ocho días”, describe Infobae en un artículo publicado hace pocos días.

    “Allegados de la familia de Ruiz Restrepo en Cali aseguraron a este medio que su familia es muy querida en su barrio y son conocidos por su fe cristiana y sus constantes ayudas a la comunidad. De hecho, señalaron que Ruiz Restrepo también sería cristiano, por lo menos antes de irse del país”, relató en un perfil del presunto asesino El Tiempo de Colombia.

    Por lo mismo, en la misma crónica, especialistas colombianos dicen que su perfil, por lo menos en suelo cafetero, no es de un asesino serial.

    Un calvario

    Elsy Angulo relata que se enteró del asesinato de su hijo gracias a una llamada del primo que vivía con él. Inmediatamente comenzó a buscar la forma de repatriar el cuerpo.

    No contaba con el dinero para lograrlo, pero gracias al apoyo de amigos pudo reunir la cantidad para cubrir el costo del traslado, sin respaldo monetario, dijo Elsy, del gobierno colombiano.

    Con el monto para el traslado, hasta el mediodía de este jueves 19 de noviembre, aún les faltaba la autorización del Ministerio Público que le permitía al Servicio Médico Legal (SMl) entregar el cuerpo, foco de pericias debido al homicidio.

    “Nos falta autorización de la Fiscalía para retirar el cuerpo del Servicio Médico Legal en Chile, estamos esperando eso, por favor, ayúdenme”, repetía la misma mañana de este jueves Elsy Angulo a BBCL.

    Desde Fiscalía se indicó que, en este tipo de casos, dicha autorización no puede otorgarse si faltan pericias, si la persona que reclama el cuerpo no es un familiar directo o bien si no se ha hecho la solicitud respectiva de manera formal.

    Sin embargo, Edwin Angulo, tío y familiar directo de la víctima, por tanto con plena potestad, confirmó que a través de un correo electrónico cumplió lo requerido.

    “Hay una solicitud del consulado colombiano, del SML y también mía”, dijo Edwin.

    Cedida Edwin Angulo

    “Que Dios los bendiga”

    Finalmente, a las 19:00 horas del mismo día, el Ministerio Público confirmó que había otorgado dicho documento y que el problema fue que la solicitud había sido dirigida a la Fiscalía Nacional y no a la unidad Centro-Norte, que investiga el caso.

    El mismo Edwin Zúñiga confirmó a BBCL la recepción de un e-mail con la autorización del MP y Elsy, la madre, por fin pudo respirar y agradeció por culminar el calvario que vive desde el primero de noviembre.

    “Doy gracias a Dios, a la trabajadora social del consulado, a mi hermano y a todas las personas que estuvieron pendientes de la repatriación de mi hijo. Muchas gracias y que Dios los bendiga a todos”, cerró Elsy Angulo.

    Fanático de América de Cali, se espera que el traslado sea el lunes, vía aérea a Colombia, su patria, a la que volverá… como se lo prometió a mamá, a quien le dijo que viajaría, que anhelaba verla lo antes posible, que la quería.

    Y ella quedará un poquito más tranquila, al menos, por el retorno del que era su único hijo.

    .

    Nuestros comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos, ofensivos o abusivos.
    Ver los comentarios (0)