Miércoles 14 enero de 2026 | 17:17

Diplomado, magister o doctorado: qué estudiar según tu etapa laboral y objetivos profesionales

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Constanza Moncada

Periodista. Colaboradora de BioBioChile.

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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En un mercado laboral competitivo, la especialización es clave para destacar. El desempleo entre personas con educación superior completa alcanzó un 8,1%, el nivel más alto registrado. Entre 2020 y 2024, la matrícula en posgrados aumentó un 14,5% y los postítulos un 139,3%. Las universidades ofrecen "posgrados de salida" para continuar estudios avanzados. El momento para estudiar depende de la estabilidad personal. Los diplomados son para explorar y diferenciarse, los magísteres para profundizar y cambiar de área, y los doctorados para investigación avanzada.

En un mercado laboral cada vez más competitivo, la especialización se ha convertido en una herramienta clave para destacar.

La presencia de profesionales supera las oportunidades disponibles y el desempleo ilustrado va en alza: la tasa de desocupación entre personas con educación superior completa llegó a un 8,1% en el trimestre marzo–mayo de 2025, su nivel más alto desde que existen registros, según un informe del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP).

“Es el mecanismo que tenemos todos los profesionales para diferenciarnos. Hoy en día estamos en un contexto donde hay muchos más profesionales que los recursos requeridos”, explica Roberto Valle, psicólogo y director de Faro Interno, en conversación con BioBioChile.

Este escenario ha impulsado el interés por los posgrados. Entre 2020 y 2024, la matrícula total de estos programas aumentó un 14,5%, mientras que los postítulos crecieron un 139,3%, de acuerdo con la Subsecretaría de Educación Superior (SIES).

Además, el pregrado se acorta y muchas universidades ofrecen la opción de “posgrados de salida”, lo que facilita continuar estudios avanzados. “Hoy en el país estamos viendo un cambio que es súper interesante, los estudiantes salen de las universidades con la posibilidad de un posgrado de salida”, señala Valle.

Pero una de las mayores dudas es cuándo y qué estudiar. Para la psicóloga Anita Valdebenito, del Centro PSI, el momento adecuado depende más de la estabilidad personal que de la urgencia externa: “Es cuando se juntan las condiciones psicológicas y vitales de cada persona, estabilidad emocional, claridad de objetivos y capacidad para sostener la carga académica sin comprometer su salud mental”.

A continuación, una guía clara para entender las diferencias entre diplomado, magíster y doctorado, y elegir la opción que mejor se ajuste a tu etapa vital y profesional.

Diplomado: explorar intereses y construir perfil profesional

El diplomado es ideal para quienes se encuentran en los primeros años de trayectoria. “Este se adapta muy bien a personas recién egresadas o que están en su primer trabajo”, indica Valdebenito.

Este tipo de programa permite probar áreas, desarrollar habilidades específicas y comenzar a diferenciarse en el mercado laboral. Tiene menor duración y costo que un magíster o doctorado, lo que facilita compatibilizarlo con el inicio de la vida profesional.

“Tiene una menor demanda. Es ideal cuando se está construyendo esta identidad profesional y cuando las responsabilidades familiares no se ven sobrecargadas”, agrega la psicóloga.

Según Valle, son especialmente útiles en áreas de salud y tecnología, donde se requieren competencias prácticas y actualizadas.

Magíster: profundizar, especializarse o cambiar de área

Cuando la persona ya tiene una ruta profesional más definida, el magíster se convierte en una herramienta clave para consolidar conocimientos o dar un salto en la carrera.

“El magíster requiere un mayor compromiso emocional y cognitivo, se puede ver a una persona con una identidad profesional más definida”, explica Valdebenito.

Es un estudio más largo y costoso, por lo que se recomienda para quienes cuentan con estabilidad laboral, organización y redes de apoyo. Este grado también puede abrir puertas en la academia o permitir una reorientación profesional.

“Por ejemplo, empezar a trabajar en un diplomado y darse cuenta de que no va por ahí, entonces, se abre otra ruta”, apunta la especialista.

Valle complementa que “el magíster apunta hacia una especialización y un dominio en términos de maestría, orientado a algo más práctico”, y que es fundamental para quienes buscan desempeñarse en docencia o investigación aplicada.

Doctorado: investigación, autonomía y compromiso a largo plazo

El doctorado es el grado de mayor exigencia y está orientado principalmente a quienes desean dedicarse a la academia o a la investigación avanzada. Su duración suele rondar los cuatro años.

El doctorado consiste en que se obtiene el grado a partir de una investigación. El fin del doctorado es expandir los límites del conocimiento”, explica Valle.

Este camino implica trabajo solitario, manejo de la incertidumbre y una gran motivación interna. “Se trabaja en plazos más largos, funciona mejor cuando una persona tiene una motivación intrínseca del gusto por querer investigar”, señala Valdebenito.

Por su carga académica e impacto en la vida cotidiana, se sugiere cuando la persona tenga ordenadas sus condiciones personales, económicas y familiares. “Por lo tanto, se recomienda cuando la persona tiene relativamente ordenado su ciclo vital, su economía, tiempo y vida personal”, concluye.

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