Fotografía: Contexto | Agencia UNO

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  • Quince minutos y 27 segundos tiene el registro digital donde conversan la exasesora del senador Guido Girardi y exsecretaria privada del ministro del máximo tribunal Juan Fuentes Belmar, con John Campos. Este último, es un reconocido operador de la derecha en la judicatura; cercano a la UDI, notario suplente en San Miguel y condenado por lesionar a menores cuando era director del hogar de Cristo en Parral. Básicamente, Campos le propone a Guerra que si consigue el apoyo del parlamentario para la elección de la ministra Dobra Lusic -en 2018- los sumarios administrativos que enfrenta, podrían verse morigerados. Si no logra el cometido, Campos le indica “que que aquí la sangre va al río y lo va a inundar” y que las venganzas van a ser “ho-rro-ro-sas”. En el audio, también se hace mención al operador de Girardi, Eugenio González, conocido como “el pingüino”, quien se ha jactado públicamente de ser el lobbista del parlamentario PPD. El congresista aludido, indicó que Guerra jamás le planteó la situación y que en 2018 Lusic nunca estuvo en carpeta para ser suprema. Prueba de ello es Mauricio Silva llegó al máximo tribunal. Como sea, Lusic fue elegida la semana pasada por el Presidente Sebastián Piñera para el cargo, el que debe ser ratificado por el Senado. La historia la revela Radio Bío Bío.

    Si en las próximas semanas la ministra Dobra Lusic jura en el segundo piso del Palacio de Tribunales, no solo se convertirá en miembro de la Suprema, también guardará celosamente un secreto, al igual que el resto de los integrantes del máximo tribunal: quiénes conformaron su red de apoyo para llegar a la cúspide del tercer poder del Estado.

    Para nadie es un misterio que cuando un ministro de corte de apelaciones quiere ascender, recorre discretamente las oficinas de los superiores jerárquicos y en ocasiones se arrima a más de algún cabildero judicial para lograr los votos y quedar en la quina. Ese es solo el comienzo.

    Posteriormente, cuando la presidencia debe seleccionar a uno de los cinco postulantes elegidos previamente, los vínculos políticos de aquellos jueces comienzan a moverse en sordina para “orejear” a La Moneda.

    Tomada la decisión, otro lobby comienza, ya que el Senado, por dos tercios de sus miembros en ejercicio, confirmará o rechazará la decisión del mandatario.

    Si todo el proceso fuera transparente, se conocerían los vínculos del candidato a supremo que no están plasmados en su declaración de intereses y patrimonio; sus amigos, sus compañeros de curso, sus vecinos, abogados, diputados, dirigentes políticos, gremiales, empresarios, uniformados activos y en retiro y una larga lista de personas que suelen conforman la red de apoyo y que por lo general nunca son conocidos por la opinión pública.

    De los tres pasos para llegar a la Suprema, Lusic ha cumplido con dos. El más reciente, ser elegida por el Presidente Sebastián Piñera, quien de forma inédita la llamó por teléfono para informarle su decisión la semana pasada. Ahora solo debe sortear la Cámara Alta, en la que hasta ahora no hay acuerdo. Prueba de ello es que la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia aún no está convocada, como lo confirmó el presidente de la instancia Felipe Harboe.

    Ad portas

    Lusic es una magistrada de larga trayectoria en el Poder Judicial y es respetada por varios de sus pares. Sustanció el proceso por el asesinato del periodista José Carrasco, -asesinado durante la dictadura en las horas posteriores al atentado a Pinochet en 1986- donde logró la confesión de un armero de la CNI, que entregó los nombres de los agentes que participaron en la operación.

    La semana pasada el propio ministro de Justicia, Hernán Larraín (UDI), reconoció estos méritos, apenas Piñera resolvió elegirla de la quina preparada por la Suprema. Hoy Lusic es la candidata del Palacio de La Moneda, en especial del presidente Sebastián Piñera y del ministro Andrés Chadwick, y del senador socialista Juan Pablo Letelier

    También tiene detractores. Varios gremios de la salud la han cuestionado, aludiendo a que habría fallado en favor de las isapres en desmedro de los usuarios. Sin embargo, esta versión es descartada por algunos de sus colegas de la Corte de Apelaciones. Al respecto, indicaron que si bien la magistrada ha resuelto en ese sentido en casos puntuales, no es la norma de sus dictámenes.

    En 2018 fue la presidenta del tribunal de alzada capitalino.

    No es la primera vez que Lusic postula al ascenso. En septiembre de 2018 integró la quina que resolvió el máximo tribunal, donde su principal competidor fue el ministro Mauricio Silva, quien fue elegido por el Senado en enero pasado de manera transversal.

    Durante esos cuatro meses que transcurrieron entre la decisión presidencial y la Cámara Alta, hubo movimientos para lograr los apoyos políticos.

    Un audio de 15 minutos y 27 segundos -obtenido por este medio- revela la conversación entre operadores políticos, uno ligado a la UDI y otra cercana a Guido Girardi (PPD) que da cuenta cómo se realiza esta gestión y que revela íntegramente Radio Bío Bío.

    Hay que agregar que una parte de la transcripción del registro, fue dado a conocer por El Desconcierto.

    Escuche el audio completo

    Los postones

    Por un lado de la línea telefónica habla Marcela Guerra, una exasesora del senador Guido Girardi (PPD), exsecretaria privada del ministro de la Suprema, Juan Fuentes Belmar y actual jueza de Policía Local de Peñalolén.

    La mujer enfrenta varios procesos disciplinarios en la Corte de Santiago por anomalías en su tribunal y en la última evaluación, los magistrados le bajaron la nota desde un 6,8 a un 4.0. Algunas indagatorias administrativas aún están en curso y de llegar a resultados negativos respecto a su gestión, existe una probabilidad de que sea desvinculada del Poder Judicial.

    La ministra visitadora de ese Juzgado de Policía Local es precisamente Dobra Lusic.

    En el contexto de los problemas por los que atraviesa la magistrada Guerra, aproximadamente en septiembre de 2018, cuando la quina donde los candidatos más fuertes eran Lusic y Mauricio Silva (también tuvo apoyo Javier Moya), recibió el llamado de John Campos. Se trata de un reconocido operador de la derecha, según varias fuentes de tribunales, cercano a la UDI y a Lusic, y actual notario suplente en San Miguel.

    Campos tiene un pasado. En abril de 1997, el tribunal del crimen de Parral inició un proceso en su contra. Rolado 54.904 fue procesado y condenado a 61 días por lesiones a menores, en su calidad de director del Hogar de Cristo de esa ciudad.

    En la sentencia a la que tuvo acceso este medio, los menores aseguran que Campos los golpeaba y que cuando salían de paseo realizaban competencias. Al que llegaba último, señala la resolución judicial, le disparaba con un rifle de postones. “Estos no se incrustaban, solo dejaban marcas”, señalaron los entonces jóvenes testigos.

    La defensa de Campos fue el abogado César Valero, que a su vez fue patrocinante del jefe de la Colonia Dignidad, Paul Schäfer, tal como se lee en la carátula del proceso sustanciado por el juez Juan Bruna. La sanción penal de cien días con pena remitida -aumentada por la Corte de Apelaciones de Talca- fue confirmada por la Suprema en 2006.

    Lea la resoluciones judiciales contra John Campos

    Verdad o mentira

    De los dichos de ambos en el registro digital, se colige que Campos le propone a Guerra que si consigue el apoyo de Girardi, podría recibir un trato más benevolente de la Corte de Santiago y evitar así su expulsión de la judicatura.

    Guerra dice: “Voy a hablar con Guido y si está en la posibilidad de ayudar en esta quina”. Campos responde: “Sondéalo”.

    Y grega: “Ahora lo que yo creo que sí se puede hacer, con seguridad, sin perjuicio de que yo también logre comprometerlo ahora, pero lo que sí se puede hacer, también con seguridad, es que se comprometan con ella (…) para la próxima quina (…)”.

    Campos, le asegura que de ocurrir lo propuesto, Lusic será una mujer “agradecida” y que “implorará” ante ella para que evite una sanción administrativa.

    “Yo puedo pedirle a Guido que se reuna con ella. Yo le digo. Si no te junta’i con ella me va a quedar la cagá y tení que juntarte no más (…). Pero doña Dobra (Lusic) va a quedar super enojá conmigo porque no va a lograr lo que ella quiere, que se comprometan con ella (…), añade la magistrada.

    John Campos, entonces, le explica los alcances del apoyo de Girardi: “Lo que pasa es que juntarse significa que le tendría que dar el apoyo y jugársela por ella, porque tampoco va a ser una hueá en el aire. Si tú ves que el panorama es factible, entonces yo veo por este otro lado. Porque para juntarse, para tomar té no vale la pena. Porque tiene que ser: me junto con usted, estoy detrás de su candidatura y sacamos este tema adelante”.

    Ahora bien, no hay pruebas si Guerra hizo la gestión, como tampoco que Campos lo hiciera a favor de Lusic. Ambos declinaron otorgar una entrevista. Girardi, en cambio, indicó que jamás la jueza de Policía Local le mencionó siquiera la conversación y nunca se contactó formalmente con él.

    Prueba de ello, explicó, es que en 2018 Lusic nunca contó con el apoyo del PPD y que la colectividad estuvo detrás de Mauricio Silva y el ministro Javier Moya.

    El pingüino

    Como sea, en el diálogo grabado por Guerra en su teléfono celular, busca junto a Campos cómo enfrentar la indagatoria disciplinaria. “¿Cómo revertimos eso?”, pregunta este último.

    Ambos reconocen que el tema es complejo, que hay que buscar ideas y estrategias para lograr el cometido. Ahí es donde aparece Eugenio González, conocido como “el Pingüino”, quien se ha jactado -en varias entrevistas- de ser el operador de Girardi.

    La jueza Guerra apunta: “Él (Guido Girardi) tendría que alinear al Eugenio (González), porque él mueve los hilos a través de él poh (…) ¿Tú estás dispuesto a trabajar con el Eugenio, porque el Guido activaría las redes del Eugenio (…) Es que no me puede mandar a mí, porque como yo soy jueza no puedo andar…”. Y John Campos retruca: “Yo no trabajo en ninguna parte (…)”.

    En cualquier caso, Guerra le comenta a Campos que hizo un acercamiento con Dobra Lusic y que a través de un tercero le “mandó a decir”, que no hiciera gestiones en su favor.

    “Me dijo que no me metiera más en sus cosas y que no hiciera ninguna conexión más”, se escucha en el audio.

    Sin embargo, Campos insiste: “El tema de ella es que a va a llegar hoy día o más adelante, pero sabes que es distinto si llega hoy día o que llegue más adelante”.

    “El barco de mierda”

    Uno de los cuestionamientos al sistema usado para el nombramiento de los ministros de la Suprema es su falta de transparencia que deriva en una particular alternancia. Es decir, un cupo para la derecha y otro para la centro izquierda, con miras a establecer equilibrios políticos en el máximo tribunal.

    En el caso de la quina 2018 a la que alude el audio, el turno le tocó a la oposición -que estaba de acuerdo con la decisión del Presidente Piñera- de nombrar a Mauricio Silva.

    Pero según John Campos, Lusic apuesta a ser elegida y que cualquier otro compromiso a futuro, no sería aceptado por la magistrada.

    “Es que lo que yo sé es que para la próxima quina también va a ser de izquierda”, explica Guerra, aludiendo que la supuesta ayuda que conseguiría con Girardi se materializaría en 2019.

    Campos arremete nuevamente y le indica que podrían haber represalias: “No. Mira, después de esto, si no queda, las venganzas van a ser ho-rro-ro-sas”.

    Guerra: “Pero no es culpa mía que no quede po’h negrito”.

    Campos: “Yo sé, yo sé. Pero te voy a decir que aquí la sangre va al río y lo va a inundar. No, no, no. Tú la conoces y yo la conozco un poco más (a Lusic). A mí no me gustaría estar en la vereda del frente. Sondea a tu amigo (Girardi) y dile que si está disponible, se puede hacer algo, fantástico. Y si no, que venga lo que tenga que venir (…)”.

    Y agrega otra posibilidad: “Hay una alternativa. Ella sigue siendo tu ministra visitadora. Algo habrá que decir, po’h. Porque así como lo estás pasando mal, la vida es irónica, te da la posibilidad de arreglar la hueá. O llegamos todos al puerto o el barco de mierda se hunde y cagamos todos (…) Aquí tiene una alternativa (Girardi). Marcela, tú me conoces a mí. Soy tu amigo de cuántos años y no te he fallado nunca. Y yo estoy preocupado por ti, porque creo que te van a pasar la aplanadora”.

    Guerra: “Ojalá que sea verdad, que si yo le consigo el apoyo del Guido (Girardi)… Si el Guido se mueve y haga toda la cuestión y (ella) no me ayude…”.

    Campos: “Nooooo. Si ella es una mujer agradecida (Lusic). Y si no es así, sería el acabose y todos nos vamos pa’ la casa. Porque significa que perdimos la fe en el ser humano y ahí cagamos todos”.

    La jueza Guerra se queja porque Lusic “una vez me hizo la desconocida”. “¿No me la hará otra vez de nuevo?”, pregunta.

    “Dale una vuelta, Marcela. A lo mejor podemos… ¿Qué vas a perder más de lo que has perdido? ¿Y qué más podrías ganar? ¡Podrías ganar más en vez de perder!”, insiste Campos.

    Guerra da por cerrada la iniciativa y asegura que pondrá manos a la obra: “Yo el sábado voy a conversar con Guido. Y te cuento altiro.

    “Pero con toda libertad. Que tampoco hay ninguna presión ni nada. Si él realmente quiere y puede. Si no da lo mismo. Pero en el caso de él no da lo mismo. Él es una ayuda importante”, agrega campos.

    Guerra: “Pero convérsalo con ella (Lusic) también. Si ella quiere”.

    Campos: “Por supuesto que lo voy a hacer. Mañana. Si yo hago todas las pegas. Y eso que estoy jubilado, hago todas las hueás”.

    Los otros

    Para este reportaje fueron consultados John Campos y su abogada Pamela Cisternas, también Marcela Guerra y a través del Departamento de Comunicaciones del Poder Judicial, la ministra Lusic. Ninguno quiso entregar una versión.

    El senador Guido Girardi, en tanto, reconoció la existencia del audio. Indicó que lo había escuchado, pero descartó que la jueza Guerra siquiera le hubiera mencionado la situación.

    Aseguró que para la quina 2018, a la que alude el registro, en la bancada del PPD, había dos candidatos Mauricio Silva y Javier Moya y que Lusic en ningún momento figuró. “No tengo nada personal contra la ministra Dobra Lusic, solo que en ese momento ese era el acuerdo. De hecho no la conozco”, indicó.

    Respecto al contenido del audio, Girardi explicó que “se trata de una conversación”, indicando que no ahondaría sobre el particular, toda vez que el PPD no apoyó a Lusic en 2018 para llegar a la Suprema.

    Para este 2019, en tanto, indicó que “lo que habría que preguntarse es por qué el gobierno la eligió a ella”.

    “La bancada de senadores ni el partido fueron consultados por el gobierno, por lo que no hay un acuerdo tomado sobre el nombramiento del próximo ministro de la Suprema”, concluyó.

    Lea aquí la transcripción completa del audio

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