El GP de Bélgica de la Fórmula 1 estuvo en duda. La competencia que se desarrolla en el Circuito de Spa-Francorchamps fue paralizada esta jornada, por más de una hora, luego que los oficiales de carrera decidieran mostrar bandera roja, antes del inicio, debido a que la baja visibilidad de los pilotos por la intensa lluvia.
De hecho, los pilotos dieron la tradicional vuelta previa, como prueba, y lo hicieron con varias dificultades, como se puede ver en el registro de las cámaras de los cascos y coches.
Lando Norris, que ganó la ‘pole’ en la qualy, confirmó por radio a los ingenieros de McLaren que el problema no era el agua acumulada en a pista. “El problema es la visibilidad, la cantidad de agua en la pista no está tan mal”, expresó.
Por otro lado, Oscar Piastri, del mismo equipo, fue más radical: “No puedo ver nada detrás del Safety car”.
Max Verstappen, por su lado, manifestó sobre la larga espera que se está produciendo que “eso es un poco tonto, quiero decir, que sólo debe correr unas cuantas vueltas. Son demasiado cautelosos, ahora viene la lluvia fuerte, y luego va a ser un retraso de 3 horas“.
Tras más de una hora de retraso, y varias reuniones, la dirección de carrera decidió seguir adelante con el evento.